BIENVENIDA

Bienvenidos a mi Blogs, y gracias por su visita

14 abril 2007

EL CAMARIN DEL SANTUARIO DE JESUS DEL LLANO DE BAÑOS DE LA ENCINA.


El Camarín, señala Fernández Navarro, podría considerarse como una prolongación tridimensional del retablo presidido por el titular de la ermita, el Cristo del Llano, cuyo acceso se realiza por el lateral derecho, desde la sacristía a través del antecamarín que describe un recorrido ascendente que permite al devoto entrar en un ambiente reservado a la divinidad, con un proyecto decorativo e iconográfico en el que nos encontramos en un espacio sobrenatural cargado de una belleza desbordada en la que los espejos, gran protagonista del espacio, nos devuelven la mirada sobre nosotros mismos situados ante la imagen del fracaso y el éxito de Cristo crucificado, punto de inflexión de toda la historia de la humanidad.





Cuando algún visitante llega por primera vez y sube por la escalera que arranca de la sacristía, al acceder al rellano y mirar hacia arriba, cree hallarse en el Camarín, pero sólo es su entrada, de la que dice Galera Adreu que ya es suntuosa, cubierta con media naranja sobre pechinas de intradós gallonado y anillo mixtilíneo, bellísima en su conjunto. Es como un preludio del interior a menor escala pero también sorprendente.

Dos excelentes puertas de ebanistería neomudéjar del siglo XVIII contribuye al ornato del conjunto. La de la sacristía que se abre a la escalera es de dos hojas con ornamentación poligonal trabajada por una sola cara; la de acceso directo al Camarín, de una hoja, está labrada por ambas caras con ornamentación diferente y se adorna con pequeños espejos. No son únicas en Baños porque hay dos en el Ayuntamiento -procedentes de la Casa de Priores.






Una gran hornacina con arco de medio punto abocinado comunica el camarín con el templo y lo hace visible.

En los cuatro ángulos del recinto hay otros tantos templetes sostenidos por estípites rematados por cúpulas. En las hornacinas que forman hay tallas en yeso con imágenes de evangelistas y la Virgen Dolorosa. Una gran cornisa a modo de entablamento, con profusas involuciones, se levanta sobre nuevos estípites formando más hornacinas con sus respectivas imágenes, dos superpuestas en cada lado, excepto en el lado que da al templo donde sólo hay una.









A ambos lados de estas hornacinas superiores hay sendos óculos abocinados con voluminosos adornos vegetales y sorpresivos mascarones, cuyos largos bigotes se mezclan con la decoración.
El espacio se llena profusamente de hornacinas, doseles, placas, brotes de hojas carnosas, pájaros exóticos, angelotes, volutas.... todo bien conjuntado y diferenciado por franjas de espejos.
La parte inferior queda ocupada iconográficamente por los cuatro evangelistas con sus símbolos en las esquinas, más una Virgen Dolorosa (frente a la puerta de acceso) y una Inmaculada (de espaldas al Cristo, frente al templo)- algo más elevadas, pequeñas esculturas de santos de diversas órdenes religiosas, ángeles músicos, niños y otras figuras alegóricas. En las hornacinas superiores aparecen San Juan y San Pedro (arriba y abajo, respectivamente) de espaldas al Crucificado; Santiago y San Bartolomé (en el mismo orden) sobre la puerta y San Andrés y San Simón frente a ella; San Pablo está colocado sobre el arco que comunica con el retablo.





Todo este espacio queda cubierto por una cúpula de anillo poli lobulado, montada sobre trompas que llevan cuatro espejos rectangulares en los ángulos de sustentación. El intradós de la cúpula está gallonado por estípites, figurando en su base nuevas imágenes. De espaldas al Cristo aparece la Santísima Trinidad, con Dios Padre en el centro bajo dosel frente a ellos, Santa Teresa Doctora de la Iglesia, también bajo dosel, franqueada por San Antonio de Padua a su derecha y San Francisco a la izquierda. Sobre la puerta están las representaciones de San José y otro santo que no identificamos por sus atributos, y en frente una Purísima Concepción y otra santa a la que tampoco se ha identificado. Volutas, molduras, adornos, escenas de angelotes o puttí que se repiten simétricamente en los elementos opuestos de la cúpula crean un espacio denso y policromo que hace difícil su descripción.




Termina estrechándose en una linterna con ocho vanos, donde los motivos decorativos se vuelven a repetir en los lados opuestos.





Hay que verlo, hay que estar allí para poder quedarse atónito y elevado a ese “cielo”, sin olvidar la mirada dolorida del Cristo, que si no es de gran merito artístico, si nos trasporta a una serie de sentimientos y recogimiento, a los hijos de Baños y a todos los que lo visitan.


Está en obras todo el conjunto del Santuario y el Camarín. Deseamos que la restauración sea la definitiva y que muy pronto, pueda abrir de nuevo sus puertas el Santuario de Jesús del Llano, para dar culto permanente al Cristo Crucificado y a Jesús Sacramentado, que era el deseo del fundador D. Pedro García Delgado, para que de nuevo sea tambien el templo de Nuestra Señora de los Dolores, para que se pueda visitar, el Santuario y su Camarín, quizás una de las obras artísticas e históricas mas importantes de la provincia.


[“Baños de la Encina, un viaje por su historia milenaria”, Juan Muñoz-Cobo. Jaén 1988. “Proyecto de Restauración de la Ermita del Cristo del Llano de Baños”, por D. Esteban Fernández Navarro. Granada.2006].

[Me quedé a la entrada y sin ningún motivo, no podía seguir escribiendo. Llegó la Semana Santa y me dediqué a reordenar y organizar las fotos que luego se publicaron en varias galerías, y a evocar mis recuerdos. Quiero agraceder a todos los que me han hecho llegar sus sentimientos. Mi única intención ha sido compartirlas y que todos puedan conocer nuestra Semana Santa. Gracias]

28 marzo 2007

RECUERDOS DE SEMANA SANTA. BAÑOS DE LA ENCINA






Mis recuerdos de la Semana Santa se remontan a 1948.Tenía yo 4 años y mi tía Concha me había apuntado a la Hermandad de San Mateo. Le había dicho que “quería ser del de las barbas” (“San Mateo San Mateo, si no me das un cucharrillo te aporreo” gritábamos los chiquillos, quizás con demasiada confianza,) y ese año fui Hermano Mayor. Según me contaron luego, me hicieron un cetro a mi medida. Tengo vagos recuerdos de la confección de la túnica morada y del cíngulo con borlas doradas, del cansancio del recorrido por aquellas calles empedradas “tirando” del cetro. Las Banderas grandísimas para mi estatura y el y el arca, en la casa y la fiesta del traslado

Mis recuerdos visuales y los olores, como a magdalenas recien ltraídas del horno en aquellas latas grandes y negras, los pestiños crujientes y las torrijas con la miel de romero y los hornazos (Ya el Condestable D. Miguel Lucas de Iranzo, en su Crónica, habla de los “fornazos”).

El Domingo de Ramos, había que estrenar, ropa generalmente, coincidiendo con el cambio de estación y el buen tiempo.

Me habían contado muchas cosas de la Semana Santa antes los pasos que había como el de La Verónica o de Jesús azotado por los sayones, y del Sermón de Jesús en la plaza desde el balcón del Ayuntamiento, y la bendición del Nazareno y la Virgen, que acudía a su encuentro y casi en un abrazo le limpiaba el sudor con el pañuelo y como las mujeres lloraban y todo Baños se unía en un aplauso emocionado. Eran auténticos Autos Sacraméntales.

Hoy queda el Desenclavamiento, que me sigue impresionando y en el que participaba de niño. Era la época de D. Manuel Álvarez Tendero, de feliz recuerdo, sin lugar a dudas el sacerdote que mas esplendor le dio a todas las celebraciones (Ternos completos de capa pluvial y dalmaticas, Darío con sotana y roquete rizado y los monaguillos, palio para el Santísimo, Cruz parroquial y ciriales, paños de hombros, incensarios, hisopos para el agua bendita, Monumentos al Santísimo Sacramento el Jueves Santo espectaculares, como el de la fotografía). Recuerdo aun sus palabras desde el pulpito, “que le quiten la corona de espinas y se le lleven a su madre, o los clavos que los dejen a los pies de la Dolorosa” y los mas pequeños, en una bandeja los llevábamos temblando y los mayores se los acercaban a sus pies. Y los golpes secos al quitar los clavos. Aún hoy me impresionan, al oírlos, así como el Cristo muerto en brazos de los hermanos llevándolo a la Madre y después al Santo Sepulcro.


La Cofradía del Santísimo, a la que pertenecían mi padre y mi hermano Luís, todo de blanco, sin capirote, que era como la principal y mas importante y que abría todas las procesiones. Mi padre recordaba que se tenían noticias de ella, por unas mandas, ya en el siglo XVII.

Recuerdo como el Viernes Santo subía, por la calle Santa María, la procesión del Santo Entierro al Cueto y la verdad es que hasta ser mayor no llegue a deducir la razón. No era otra que hacer estación de penitencia a la primitiva Iglesia Parroquial de Santa María del Cueto. Sería interesante estudiar si también en su recorrido por el pueblo, pasaba por las otras capillas o ermitas. Costumbre que siguió, por inercia, hasta los años ochenta y que se suprimió una vez que se modificó la plaza (en su traza actual) y las procesiones dejaron de rodarla.


La Semana Santa tuvo en Baños unos años muy difíciles. Casi seguro contribuyó a que estuviera a punto de desaparecer, el que algún párroco, tenía la idea equivocada de que la Parroquia era él y no los fieles con él; no atendía ni a tradiciones, ni a horarios y todo era correr y correr, porque tenía que irse a su pueblo, con la familia, a ver allí sus procesiones. Interrumpía las saetas y en vez de una procesión, a su ritmo, era una autentica carrera. Y si no se cuenta con las gente, con el pueblo, se daba la circunstancias que no había ni hombres para que sacaran los tronos.

Gracias a Dios y al buen hacer de otros muchos párrocos, y el entusiasmo y la entrega de los bañuscos, y muchas personas anónimas, la Semana Santa se fue reencontrando y volvieron tradiciones olvidadas y las túnicas a la calle (Hay que nombrar en honor de la verdad a dos grandes hombres de Baños D. Francisco Valle y D. Juan Garrido , que traían las telas de las diversas Cofradías a sus comercios y las entregaban a módicos plazos, para que no se quedara nadie sin tener su túnica, capa, insignias y capirote. Hay cosas, que quizás no se saben o se olvidan, pero que en un momento hay que decirlas, entre otras cosas por ser de justicia.


Se estableció el terno del cofrade, que fue mejorando, con capas, bandas, escapularios, medallas, fajines o cíngulos buscando una uniformidad. Y además se empezó a exigir un mayor respeto y comportamiento en las procesiones, con la idea, de que el hermano de una Cofradía, lo es durante todo el año y no, solo en el triduo de Semana Santa. Al mismo tiempo se pensó también en la mejora de los pasos de la Virgen de los Dolores, San Juan y Cristo, con renovación casi total.

La Virgen, del paso de palio al trono de andas plateado, repujado, con candelería, velas rizadas y flores blancas y Ella en el centro, recogida, pero mirándonos a todos, a sus hermanos, que con tanto mimo la llevan, y al capataz, a quien le canta con el alma en los labios, a quien le toca esas preciosas marchas procesionales, al pueblo de Baños, que con su mirada, con su oración, con sus lagrimas, la lleva en volandas, por sus calles, de la Iglesia, Plazuela, Carretera, La Cruz, Cuesta de los Herradores, Salsipuedes, Mestanza a la Plaza , o Visitación, Amargura, Ancha , Celada y otras por el Santo Cristo.

Cristo Crucificado, que majestuoso por las calles estrechas de nuestro pueblo, nos va abrazando a todos lo bañuscos o con la Cruz a Cuestas, llevado primorosamente por costaleros, en esa procesión de la mañana de Viernes Santo, que parece que el Señor va caminando por nuestras calles y plazas y se oye en la mañana, las voces del capataz animando, mimando a los costaleros, rezando en cada “levantá”.

San Juan, tan colorista de rojo y verde, renovó su paso con un precioso trono en madera repujada y pintada y los hermanos, se fueron multiplicando, con muchos niños en sus filas.

Del tambor que tocaba Bartolo, se pasó a la Banda de cornetas y tambores que la Hermandad de Cristo formó, con hermanos, que hoy es el orgullo de Baños, y emociona oírla y pone los pelos de punta y las lagrimas en los ojos en el toque a la salida de la Urna del Santo Entierro

Tema importante también son las saetas y pregones que por el desconocimiento y desinterés de unos y la desidia de otros estuvieron a punto de desaparecer, las primeras de nuestras calles y los segundo de nuestro templo. Desde aquella época de los años sesenta, en que casi se prohibieron, para no alargar las procesiones, los saeteros de Baños salían a otros pueblos donde los llamaban y mimaban, hasta hoy ha pasado mucho tiempo y poco a poco se volvió a lo nuestro a lo de siempre. Y se celebró de nuevo el Sermón de Jesús a las 5 de la mañana con sus pregones desde la balaustrada de la Iglesia, y se volvió o oir en la madrugada el

Soberano Redentor
el Padre Eterno me envía
a templar vuestra agonía
y vuestro sumo dolor.

Con Faustino, Alfonso, Dolores, Josefa, Federico o Pedro, sin dejar de recordar al gran maestro Antonio Céspedes “Laruta”, para terminar el último de los pregones, ya en la plaza, desde el balcón del Ayuntamiento, apuntando la mañana, con un cielo curiosamente tenebroso y aire fresco, cantando el Prendimiento

Martes Santo maldecía
que la noche no llegaba
él en su traición pensaba
mércoles siendo de día
así con Jesús hablaba.

Las saetas en la calle y en las plazas, en los balcones y ventanas y a pie de trono, cogidos los brazos por los hombros, para aunar las fuerzas y los sentimientos.

Los recuerdos son muchos mas y las personas y los olores y las gentes esperando las procesiones con sus puertas abiertas de par en par convidando a entrar a Cristo o a la Virgen, que no pasen de largo, para que se queden “Quédate Señor, que anochece”, les decían los discípulos de Emaus a Jesús y es lo le decimos todos, quedaros para siempre en nuestras casas y en nuestros corazones.

Hoy Baños está orgulloso de su Semana Santa. Este año estos y otros muchos recuerdos me acompañaran en esta Semana Santa, que viviré desde Tenerife, pero estaré en cada momento, en cada minuto, en cada calle, en cada saeta o cada marcha procesional, con nostalgia y con un gran amor a sus protagonistas, Cristo, La Virgen y San Juan y mi recuerdo y también mi oración para todos los participantes, que es todo el pueblo de Baños.
DMC.

Nota: Los álbumes de fotografías de Baños, Semana Santa incluida, los encontrareis en esta dirección, que os ofrezco.
http://picasaweb.google.es/banosdiego

25 febrero 2007

En memoria de la Hermana Mª Victoria


DESCRIPCIÓN DEL SANTUARIO Y CAMARÍN DEL SANTISIMO CRISTO DEL LLANO, DE BAÑOS DE LA ENCINA. ANO DE 1867.


“Forman un conjunto tan bello, sublime y encantador, que el visitante se cree trasladado fuera de las regiones de la tierra”

La Hermana Maria Victoria Cubero nos dejó hace unos días y como ya he dicho hace unos días, goza, para siempre, de la paz de Jesús Crucificado del Llano y forma parte del elenco de ángeles que con profusión encontramos en el Camarín, con la figura central del Cristo.

Bien conocía la Hermana, por las conversaciones con ella, el cariño de mi padre por el Santuario y esa especial devoción e interés con el Santo Cristo, que me trasmitió y no sin razón, pues soy descendientes directo de una hermana del Fundador, doctor D. Pedro García Delgado. Hablamos de este tema en muchas ocasiones, y en su memoria quiero darlos a conocer.

Mi tatarabuelo Joaquín, que tenía su casa morada, como señalan los documentos, en la calle Mestanza, frente al antiguo Cuartel, hoy en ruinas, fue el ultimo Patrono de Sangre y además ejerció como tal y en el “Expediente formado en la visita practicada a las fundaciones y Santuario del Santo Cristo del Llano, suscrito en Baños el 13 de abril de 1867”, el Visitador eclesiástico “no encuentra reparo en que se le concedan o reconozcan al Patrono de Sangre D. Joaquín Jiménez Pérez de Vargas, los derechos honoríficos que los Sagrados Cánones señalan en la parte y festividades que en aquel Santuario se celebren, a saber: el honor de incienso, de agua vendita, de candela y pan vendito, asiento de distinción, en el sitio que eligiere fuera del Altar y Mayor y por último el de llevar el Gayardete”. (sic)

En el citado documento del archivo diocesano, dirigido al Sr. Obispo de Jaén, por el Visitador Ldo. D. Juan José Forcada se hace una descripción del Santuario y Camarín, que por su interés se reproduce literalmente, y dice así:

“Se puede decir que la historia y vicisitudes de la rehedificación (sic) del Santuario del Sto Cristo del Llano extramuros de la Iglesia de Baños, dchos y obligaciones del Patronato y estado de decadencia de los mismos es el siguiente: D. Pedro García Delgado Canónigo que fue de la Sta Iga Catedral de Jaén, hace mas de dos siglos y sobre las ruinas de un santuario pequeño que se le denominaba el Sor de la Luz y con las licencias necesarias, rehedificó sacándola de cimientos una majestuosa fábrica de piedra labrada, compuesta en su parte del frente, de la Ig a o Santuario nombrado desde entonces del Smo Jesús del Llano sin duda por la grande y magnifica extensión que hace corona del cerro en donde está situada; detrás del dicho templo y formando poco saliente regular y uniforme en ambos lados, está a la dra la Sacristía y habitaciones del Santero y su familia, que son muchas y espaciosas; y a la izquierda, la hospedería con sus cuadras y aljibe. La fábrica de la Iga es en forma de cruz latina, espaciosa, de una vóveda (sic) o cañón seguido, con su media naranja en el crucero, adornada de pinturas al fresco de gran gusto y mérito, formando el Altar mayor o Presbiterio un plano de regular altura y dimensiones y adornado en la parte exterior del arco que da vista al camarín con marcos de pintura en cobre de sumo mérito y antigüedad. El arco que da vista al camarín desde la Iglesia en una construcción convexa a su interior y tan soberbio y bien acabado que no se le nota la menor raja, a pesar de ser todo moldurado a cincel formando labores con espejuelos de excelente y esmerado gusto; el resto del Camarín, forma una circunferencia perfecta, con su magnifica y regular cúpula, adornado todo de estatuas pequeñas y primorosas labores, de un merito majestuoso y excelente de todos los ordenes arquitectónicos, que forman un conjunto tan bello, sublime y encantador, que el visitante se cree trasladado fuera de las regiones de la tierra. La efigie del Sto Cristo del Llano ocupa sobre un pedestal de la misma fabrica y primor, el centro del Camarín en una Cruz de madera, desde qe la de plata rovada (sic) en 1859 y hayada a los dos o tres días, fue conducida a la Parroquia, en cuya Sacristía se conserva. El pueblo de Baños y los demás limítrofes, tienen a Este Sor una devoción y un entusiasmo, que raya en delirio; en efecto, no es menester mas que ver una sola vez a aquel Sor crucificado, en su misterioso y hasta poético Camarín, para qe no se olvide nunca”.

Hasta aquí la descripción de 1867, quizás desconocida. El Camarín es una joya, es una maravilla, hay que detenerse, recrearse, hay que verlo, pero sobre todo , hay que mirarlo y admirarlo, para darse cuenta de todo lo que encierra, es muy difícil describirlo y acertar en la explicación; es una gloria, un éxtasis, “un cielo”, como diría mi padre, pero un cielo al alcance de nuestra vista, de nuestra mirada, de nuestra mano, poético y misterioso, para trasladarte fuera de las regiones de la tierra, como lo describían en el siglo XIX.

Animo a todos, a entusiasmarse con el Camarín de Baños, a admirarlo, a respetarlo. D. Pedro García Delgado, ilustre hijo de Baños, otorga escritura de fundación, ante el escribano D. Francisco de Robres el 18 de diciembre de 1686 “por la mucha devoción que tiene a Jesús Crucificado del Llano”.

Que el pueblo de Baños y los demás limítrofes, tengan a este Señor una devoción y un entusiasmo, que raye en delirio y que como hace mas de 120 años, no sea menester mas que verlo una sola vez a aquel Señor Crucificado, en su misterioso y hasta poético Camarín, para que no se olvide nunca.

En estos momentos, el Santuario esta cerrado, por las obras de restauración. Estamos deseando , para que finalizadas las obras, se pueda admirar de nuevo.

[El documento ha sido publicado como primicia, en el nº 69 de “Bailén Informativo”, 2º etapa, diciembre de 2006]
DMC.

23 febrero 2007

MARIA VICTORIA CUBERO DEL POZO HA MUERTO

Me había quedado, en la misma puerta de entrada al Camarín. Estaba dándole vueltas y vueltas y ciertamente me daba miedo, me daba pánico tener que entrar para describir esa maravilla, ese “Cielo”. Por la dificultad de una acertada explicación, para poder entenderlo y también por sentirme incapaz por tanta grandeza, tanta complejidad y sobre todo por tanta belleza y tanta espiritualidad.

Y la mañana del día 16 de este mes de febrero, mi madre me dio la triste noticia de la muerte de la Hermana María Victoria.
Descanse en paz. En Navidad recibí su último correo desde Villa Pilar y me decía “Me quedé muy débil y tuvieron que ponerme sangre, además de la quimio. Espero mejorar, si así Dios lo quiere, acepto lo que El quiera”. Sin comentario.

He tenido la suerte de frecuentar su trato. En la enfermedad de mi padre le llevaba la Comunión, lo acompañaba, con gran consuelo, contrarrestando con otras actitudes nada cristianas. Le escribí desde Tenerife, dándole a ella y a la Comunidad, las gracias, por tantas atenciones espirituales y humanas y desde ese noviembre de 1998 seguí un contacto continuo. Recuerdo largas charlas en la mesa camilla de la entrada del Convento, de su conocimiento del pueblo y su preocupación y de las dificultades con la Junta de Andalucía por el concierto del Colegio, de algun problema económico, del trabajo pastoral en la Barriada y la Parroquia, y siempre el interés y su preocupación por mi madre al quedar sola y de otras muchas cosas.

Me llevó al Camarín, en varias ocasiones ¡Que bien describía su iconografía y cómo lo admiraba y conocía! En el mes de septiembre, pasados los Esclavos de 2004 me acompañaba a hacer unas fotos en el Camarín y la Hermana Mª Victoria quedó reflejada en uno de los espejos, como uno mas de esa multitud de Santos y Ángeles que lo decoran, junto al Cristo, como siempre.

Si. De nuevo seguiré con la descripción del Camarín, recordando a la Hermana Maria Victoria, con la seguridad, que seguirá muy presente en Baños de la Encina, pues no la podremos olvidar.

Ya descansa, para siempre, en la paz de Jesús Crucificado del Llano.

DMC.






04 febrero 2007





Una puerta, tambien del siglo XVII de ebastineria neomudejar, de una sola hoja, pero labrada en

23 enero 2007



RETABLO DEL SANTUARIO DE JESÚS DEL LLANO DE BAÑOS DE LA ENCINA



En el retablo tenemos tres lienzos originales. El central con La Santísima la Trinidad, Padre, con cetro, Hijo con la Cruz y Espíritu Santo en forma de paloma. Posan sus pies sobre la bola del mundo sostenida por ángeles; en una cartela, vemos en rojo una cruz y la corona de espinas y el anagrama de JHS, todo entrelazado.




A la derecha el lienzo la transverberación de Santa Teresa, con hábito, postrada de rodillas y con los brazos abiertos, un ángel por la derecha le pone una flecha, a la altura del corazón. Como uno de los atributos de su iconografía,( no aparece ni la pluma ni el libro), la paloma del Espíritu Santo, como fuente de inspiración. Nos dice ella en el capítulo 39 del Libro de la Vida, que “muchas cosas de las que aquí escribo no son de mi cabeza, sino que me las decía este mi Maestro celestial”.



A la izquierda la estigmatización de San Francisco de Asís. Se representa al Santo en oración, arrodillado y con las manos extendidas recibiendo los estigmas con rayos que parten del Cristo-serafín. Suele representarse , como en Baños, con el hermano León y la calavera y el libro, como atributos propios. El cuadro está muy oscuro, quizás por deterioro de los barnices y esta es la razón de publicar una fotografía en blanco y negro de los años sesenta.



En la foto (no muy buena) se puede ver cómo estaba el Altar Mayor y el Retablo, antes de la restauración. El retablo mayor se reconstruyó en su mitad inferior con lienzos de D. Francisco Cerezo Moreno los que representan en la calle derecha al Rey San Fernando, con Baños al fondo, y San Diego de Alcalá distribuyendo comida a un pobre, y en la izquierda, con obra de D. Bonifacio Gutierrez Fuentes, representan a San Pedro Apóstol y a de San José de Calasanz (copia de Goya), en la última comunión.

Sin duda estas escenas no corresponderían con la iconografía original del retablo, que fue destruido en 1936 al inicio de de la guerra civil, pero desde luego se trata de vidas ejemplares que han recorrido el camino de conversión y dignos se seguir su ejemplo. Sin embargo si están a tono con la idea del Fundador del Santuario.



Fernando Rey III el Santo, además de la tradición local, trasmitida hasta nuestros días, de que pudiera haber nacido en nuestro pueblo, si es cierto que estuvo en Baños y lo conquistó para la incorporación a Castilla y que además le otorgó patrimonio propio y término y ¡Qué término! Más de 70.000 hectáreas. (Carlos III al crear las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena, privó al pueblo de unas de 31.000 hectáreas con las que se crearon los nuevos términos de La Carolina, y Santa Elena, así como, Carboneros, las aldeas y Guarromán). Por eso aparece en el cuadro con el pueblo de Baños al fondo.



San Diego, de honda tradición en los descendientes del Fundador, dedicado a atender a los pobres, como era uno de los fines fundacionales.

San José de Calasanz, como ideario de la enseñanza y la formación. Aparecen unas mandas para costear al maestro, para que no solo instruya a los niños, sino que los acompañase a la Misa de domingos y fiestas de guardar, para que, estuvieran atentos y recogidos.



San Pedro, primer Papa de la Iglesia y además, el fundador D. Pedro García Delgadoestaba bajo su advocación y llevaba su nombre.

Cuando se procedió a su reparación, (se inicíó a finales de los años cincuenta) con muy pocos medios en todos los sentidos, se hizo una obra muy importante y sólo hay que comparar, un antes y un después, que las fotográias lo recogen, para comprender cómo se dignificó de nuevo el Santuario y el frontal, que enmarca el Camarín, que da cabida a Nuestro Padre Jesús del Llano.DMC.

[Fotos sacadas del Proyecto de Restauración de la Ermita del Cristo del Llano de Baños, por D. Esteban Fernández Navarro. Granada. Del propio archivo y otros datos de Juan Carmona Muela:”Iconografía de los Santos”.Madrid, 2003]


21 enero 2007

SANTUARIO DE JESUS DEL LLANO DE BAÑOS DE LA ENCINA
CUPULA CENTRAL






El crucero está dominado por la gran cúpula central en el que se ensalzan los atributos de la pasión, en ocho escenas separadas por estípites. Iniciaremos el recorrido, de frente al Altar Mayor, en sentido contrario a las agujas del reloj:
1ª Escena. Podemos llamarla de la Trinidad. El Espíritu Santo en forma de paloma, el Padre Eterno con amplios ropajes, sostiene en su rodilla derecha a Cristo yaciente que derrama su sangre sobre el Mundo. Sostenido por ángeles.

2ª Escena. La Virgen Dolorosa, arrodillada sobre una nube sostenida por profusión de ángeles traspasada por una espada.


3ª Escena. Un ángel sostiene el paño de la Verónica, con las tres impresiones del rostro de Cristo. Debajo dos angelillos trasportan la corona de espinas.



4ª Escena. Se ve al Arcángel San Miguel venciendo al maligno y encina del arcángel hay una cartela, que aún no se ha podido descifrar.

5ª Escena .Vemos ángeles y querubines portando la cruz entre nubes.



6ª Escena. Un ángel lleva la escalera, que sirvió para el Descendimiento, mientras que otro lleva la lanza, que atravesó el costado y la caña con la esponja, que le fue acercada a los labios, empapada en vinagre.
7ª Escena. Dos ángeles sostienen la túnica, sin costuras, mientras mas arriba, dos angelillos, parece jugar con los tres clavos y un martillo.

8ª Escena Un ángel coge la columna donde fue azotado y debajo otro sostiene los látigos de la flagelación, mientras un tercero porta la cartela con el I-N-R-I. (Jesús Nazareno Rey de los Judíos).


La cúpula descansa sobre pechinas pintadas con medallones con los cuatro evangelistas. San Mateo, San Marcos, San Lucas y San Juan. Cada uno con su correspondiente atributo iconográfico.



[Fotografías: algunas sacadas del Proyecto de Restauración de la Ermita del Cristo del Llano de Baños, por D. Esteban Fernández Navarro. Granada .]