
En el principio del verano de 1964, había terminado el Preuniversitario en Linares y con un grupo de amigos y compañeros del Instituto planeamos unos días de camping en Baños.
El sitio no podía ser otro que el Tamujoso y elegimos el llanete que hay al final antes de la colilla hacia la zona norte.

Unos nos vinimos en bicicleta desde Linares, (había pocos coches y escaso peligro) pero las tiendas, sacos de dormir y pertrechos los embarcamos en el coche de Mariano.

Estuvimos una semana. Al llegar a Baños recorrimos el pueblo y apañamos para llevar todo el equipo al Tamujoso y ya con las últimas luces sobre el Navalmorquí y con el primer centellear del carburo, terminamos de montar las dos tiendas.


Fueron unos días de total tranquilidad y vida en el campo. Todo el día y por la noche estábamos en el agua. No recuerdo bien pero nos dejaron una barca, de las de Baños (que venían de Don Benito) y así pudimos recorrer gran parte del Pantano de la Picoza al muro y de Peñalosa a las colas del Morquihuelo.

Por la mañana temprano íbamos a Baños a por el pan y alguna cosa que nos faltaba.

El tiempo pasó demasiado deprisa y cuando volvimos, yo ya me quedé en casa de mis padres, estábamos tan negros del sol, que ni nos conocían, eso si antes del regreso y desmontar el campamento, tuvimos la preocupación de dejar todo aquello como lo habíamos encontrado, bueno allí si dejamos muchas cosas, nuestros recuerdos, nuestros pensamientos, nuestro gozo de aquellos días, nuestros sueños de futuro.

Cada uno de nosotros (Luís, Higinio, Paco, Jose, Esteban) seguimos caminos distintos, pero esos días de amistad, de convivencia, de autentica naturaleza pasados en Baños, seguro que no se han podido olvidar a ninguno de nosotros. Yo lo recuerdo con afecto y han pasado ya … años.
DMC



He tenido la suerte este año del Señor de 2007 de estar en Baños el día del Corpus Cristi, ahora en Domingo, 10 de Junio. Hace dos años también y al estar la Parroquia de San Mateo en obras ese año, el Santuario del Santo Cristo hacía de parroquia y desde allí salio el Santísimo en procesión. La Barriada, sus calles, todo era un Altar y un jardín.
Este año, por el casco histórico no quedaron a tras los vecinos de estas calles, que dejaron a propios y extraños sorprendidos, por el entusiasmo, el gusto, el cariño y la entrega de todos a Jesús Sacramentado. La Procesión de las Procesiones, como dijo D. Juan Jesús en la Misa previa a la procesión. Los vecinos sacaron sus mejores colchas, con los más primorosos bordados
Mis recuerdos se remontan a los años cincuenta y como se iba notando el calor y es que llegaba el verano y el día del Corpus Cristi, que por aquel entonces era jueves, como aquellos “tres jueves hay en el año que relucen mas que el sol”.
En la Parroquia, con don Manuel Álvarez de párroco, se sacaba todo lo necesario con tiempo. La Custodia grande, el palio, que había que armar, con sus seis várales, el paño de hombros, el terno blanco con capa y dalmatica, los ciriales, incensario y naveta, cruz parroquial con su manga, y el trono o las andas para llevar solemnemente la custodia por las calles de Baños.
Los niños y niñas que habían hecho la primera Comunión, acompañaban la procesión, como ahora y las calles se llenaban de juncia que olía a fresco y a río. En las casas y en las esquinas se preparaban altares, donde la procesión se detenía y se rezaba una estación y se cantaba el “Cristo vence, Cristo reina, Cristo Imperará” o el “Cantemos al Señor de los Amores, catemos al Señor, Dios está aquí”. Y que verdad se canta, Dios recorre las calles de Baños, de nuestro pueblo, entre nosotros. ¡Que privilegio¡ Cuantas gracias derramadas.
