POESIAS DE JUAN MUÑOZ-COBO

Mi padre estuvo casi un año preso en la cárcel militar de Monteolivete, en Valencia. Trabajaba en Arjona, zona muy castigada en los últimos meses de la Republica y en la Guerra Civil. Había terminado Derecho, tiempo económicamente difícil y opositó al Cuerpo Técnico de Correos. Le dijeron en Arjona, que lo estaban buscando y huyó, pues su vida corría peligro.
Estuvo trabajando en Almansa, en la provincia de Albacete, hasta que una noche unos “señores con las solapas de la gabardina levantadas”, (parece ser que alguien de mi pueblo lo delató) se presentaron en su pensión y lo detuvieron. Estuvo preso en Almansa, donde pasó a la Prisión de Albacete y de allí a las Prisiones militares de Valencia. (Monteolivete y las Torres de Cuarte) Al ser oficial de artillería, reivindicó en la prisión, su derecho a vestir de uniforme, de acuerdo con la Convección de Ginebra.
En Valencia tenia una madrina Carmelina, que lo visitaba cuando no estaba aislado, le llevaba ropa limpia y algunas cosas de comer (son entrañables sus cartas en la víspera de la Navidad de 1938, en la que contaba que le había podido llevar un conejo y hasta una botella de lico, para compartir) y escribía a Baños a mi tía abuela Concha, y de esa época dejó unos cuadernos manuscritos de sus poesías. He realizado una selección, que iré publicando poco a poco. “Mañana de Enero” es anterior a le entrada en la cárcel.
MAÑANA DE ENERO . Opera omnia
La mañana lluviosa, con su cielo de plomo
me cae en el alma igual que una losa de piedra.
el asfalto mojado brilla como un espejo
moribundo, con leves claridades siniestras.
Triste camino gris, enarenado y frío
entre árboles que lloran. Las bombillas eléctricas
agonizan en postes de hierro ennegrecido,
mientras luces del día, dormidas se despiertan.
Hace frío, mi alma se encoge con mi cuerpo.
la estación aún lejana, me parece mas cerca
mi ilusión va hacia el tren, y el tren corre entre olivos
llevándome con él hasta los brazos de ella...
Juan Muñoz-Cobo
Enero -1938.
AMOR DE LOS AMORES
(A tía Concha)
El lírico sonido
de la esquila lejana…
La sonora campana
vibrando en el jardín adormecido…
El balido bucólico que llega
con el rebaño lento …
La saturada brisa de la vega
cálida… El soñoliento
tardo viento …
El dulce pensamiento que campea por el alma blandamente
en la paz de la tarde
llena de cristalinos resplandores…
Los caminos que dora el sol poniente…
La dulzura nostálgica que siento…
mi esperanza que arde
con el sol que se pone… El firmamento
en que se van muriendo sus fulgores
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Todo me falta, y aunque lo tuviera,
en faltándome tú …
Ya no sería feliz aunque lo fuera.
26-VIII-1938
Juan Muñoz-Cobo
DIANA
(En la Iglesia de Almansa, convertida en cuartel.)
Me despiertan radiantes las fantasmagorías
De lo verde, lo rosa, lo azul y lo amarillo.
El sol triunfa del sol en las cristaleras
Y exalta en lumbre el parque, las peñas, el castillo…
Ladran perros al alba, cantan pájaros, suena
La trompeta, - diana militar – en el coro
Desmantelado y sucio, no se oye la serena
Melodía divina del órgano sonoro.
No cantan las campanas con su voz argentina
Lanzando al nuevo día un “ángelus” de gloria,
Pero se me desgrana la plegaria divina
En el alma, que guarda mi amor, mi fe y mi historia.
1938
BALSANO
¡Eres mi eterno amor!
El único consuelo de mi vida…
Bálsamo de mí herida…
Ascua no consumida
de un fuego en el que ardo.
Eres pura como una flor de nardo;
Suave como su olor.
Tu entereza sostiene
mi fe, que no decae.
Tu recuerdo me trae
consuelos al dolor.
¡Oh aurora matinal, contigo viene
todo lo mío!... ¡El amor!.
Juan Muñoz-Cobo
26-VIII-38 (en la cárcel)
EL POETA PRESO
La palmera se cimbrea como una
bayadera, y su alegre silueta
se recorta delante de la luna…
¡Está preso el poeta!
Sueña su fantasía de visionario
una dulce ilusión lejana
y rosa … es presidiario,
corazón, vuela lejos de esta vida
hacia otra primavera azul temprana
que lo guarde por siempre en el sagrario
de su ilusión florida.
Corre la brisa alada como un bello motivo
de música del alma…
Y el amor, triste, llora
mientras llega la hora
de volar libre el corazón cautivo.
1938
Juan Muñoz-Cobo
LA NIÑA MUERTA
Entre las gasas, parecía
una linda muñeca recostada
o un amorcillo rubio
flotando mansamente en un diluvio
de celestina ajada
sobre la mesa fría.
Un ligero carmín desvanecido
y artificial, colora
su palidez, en sonrosado efluvio
como un ángel que harto de velar, se ha dormido
entre los tules de la aurora…
1938.
Juan Muñoz-Cobo
CABALLERO COMBATIENTE
Caballero combatiente
aunque no estás en el frente
luchando por tu ideal
también, luchas, ignorado
en la cárcel encerrado
como un burdo criminal.
Alza la vista, no temas,
caballero presidiario;
tu fe y tu honor son los lemas
que como preciosas gemas
guarda España en un sagrario.
Caballero astroso y pobre
que sin que nada te sobre
comes poco y duermes mal.
¿Que importa tu indumentaria
si tu vida es la plegaria
que cantas a tu ideal?
No está tu honor mancillado
sino mas limpio que el sol;
tu nombre es inmaculado
por patriota, por honrado,
por hombre y por español.
Eres el hombre de suerte
que se ríe de la muerte
sin desmayos al luchar,
porque vendré otro mas fuerte
que te tiene que vengar.
No tienes miras estrechas;
tu ilusión está en las fechas
que sobre tu corazón
pondrá una mano bizarra
que se ha templado en Navarra,
Cataluña y Aragón.
Y si te deja la vida
lacerada y dolorida
después de tanto esperar,
mira la muerte con saña
y gritando ¡Viva España!
mata y déjate matar.
Juan Muñoz-Cobo
Monte Olivete. Prisión Militar.





Mas arriba ya no existe la casa y farmacia de Don Juan Gómez el boticario. Doña Encina, viuda muy joven puso tienda. La casa de D. Juan la visitaba con frecuencia. Yo había vista la televisión por primera vez – en blanco y negro por supuesto- en mi primer viaje a Madrid, camino de Gijón con mi abuela Ana y cuando había corridas televisadas, acudía a verla en casa de D. Juan, con Luisa, su sobrina, muy aficionada.







Para mi, en la distancia, son días nostálgicos y de muchos recuerdos. Era mi única “Feria” en Baños y recuerdo que casi todo el verano estaba preparando estos días.
En agosto se miraba al tiempo para ver las Caballuelas, con sus diversas maneras de contar. En unos casos el uno de agosto, seria agosto del otro año, septiembre igual hasta terminar y luego las retornas, a partir del día 13 de agosto, hasta el 24. Otras personas tomaban el uno de agosto como el uno de enero del año siguiente, febrero etc. La verdad es que como no se apuntaban los datos, era muy difícil comprobar la “veracidad” de esas previsiones. En todo caso se echaba mano del Calendario Zaragozano, que se sigue publicando todos los años.
Ya el 16 o 17 , Antoñico empezaba a poner unas pocas luces, primero unas sencillas tiras de bombillas y unos años después los arcos; en los Turumbetes, y luego en la plaza, delante de la Casa de las Muñequeras, se empezaban a montar las barcas y una pequeña noria. En la puerta del Ayuntamiento o delante de la lonja, los turroneros y en la esquina, de la casa de Luisa, con Santa María, una freiduría de patatas (las recuerdo riquísimas) y se iba por las casas, pidiendo cosas, cacharros, objetos para la Tómbola benéfica, que la recuerdo en la cochera de las Viudas o en la cochera de Calero.
El día 18 la Salve y un poco antes, llegaba la música, pues no puedo decir banda de música, ya que eran cuatro o cinco músicos los que se contrataban, normalmente de Bailén. La Música iba a casa de la Hermana Mayor y en procesión (“Virgen de la Encina, Virgen de la Encina”), a la Salve y ya esa noche se encendían las luces. 
La Misa, se cantaba la de “Angelis” que acompañaba la música, a las 10, con la Cofradía, las Hermanas y Baños con su Patrona. Al salir, los mayores al Bar de Chapa o de Segundo, los niños a las barcas y el que podía compraba alguna chuchería
Por la tarde la procesión de la Virgen de la Encina y luego ya al regresar, de noche el baile. Se sacaban unos bancos de la Iglesia, y la música tocaba desde el atrio, pero a las 12, todo el mundo a la cama.
El 20, era fiesta local, día grande, día del Santo Cristo. Al terminar la diana floreada por las principales calles, ya había que arreglarse, para subir al Santo Cristo, para la Misa y luego la Procesión, primero solo alrededor del Santuario, para luego ampliar el recorrido por la Barriada, como actualmente. La procesión era después de la Fiesta y Misa . Si recuerdo que era un gran día, todo el pueblo en la calle y con Jesús del Llano. Ya la subida y bajada al Santo Cristo con Cofradía y autoridades, con la música, era una autentica procesión cívica.
El 21, San Mateo, titular de la Parroquia, pues ese día, pero de 1225, hace este año 783, es cuando Fernando III El Santo, incorporó a la Corona castellana la villa de Baños, después de serle entregada por el emir de Baeza Al-Bayyasi. En una decisión totalmente desafortunada, como ya he comentado en otras ocasiones, el Ayuntamiento de turno, se quitó el nombre a la Calle de Fernando III El Santo. ¿Esa era ya memoria histórica? Un poco mas de seriedad con la Historia.
Recuerdo a Pedro “El Pintao”, con el trajín de la Cofradía, las Banderas, la Misa y la Procesión. Terminada, la verbena, el final de la Tómbola (se guardaba el premio mayor hasta el final, para animar a la gente) y cuando salía la lámpara, ya a las 12 se cerraba, la música se despedía. Con la traca final, terminaban las fiestas.