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14 febrero 2011


¿A DONDE TE ESCONDISTE
 AMADO?
S.Juan de la Cruz, obra de Palma Burgos.Úbeda

¿Adonde te escondiste, Amado,
y me dejaste con gemido?
Como el ciervo huiste,
habiéndome herido;
salí tras ti clamando, ¡y eras ido!

Buscando mis amores,
iré por esos montes y riberas;
ni cogeré las flores,
ni temeré las fieras,
y pasaré los fuertes y fronteras.

¡Oh bosques y espesuras
plantadas por la mano del Amado!
¡Oh prado de verduras,
de flores esmaltado!
Decid si por vosotros ha pasado.

Mil gracias derramando
pasó por estos sotos con presura,
y, yéndolos mirando,
con sola su figura
vestidos los dejó de su hermosura.

Descubre tu presencia,
y máteme tu vista y hermosura;
mira que la dolencia
de amor, que no se cura
sino con la presencia y la figura.

(San Juan de la Cruz)

13 febrero 2011


SANTA MARIA. BAÑOS DE LA ENCINA

Este paseo, se va acabando; ha sido tranquilo, ya se hizo de noche, y sin darme cuenta estoy en Santa María; a la vista el ruedo, Linares, las luces del polígono; se distinguen las de los coches por la “General”, como  la llamábamos.

No hay nadie, pero los recuerdos me vuelven; era nuestra zona de juegos; el Castillo, las almenas, donde hasta dirimíamos nuestras diferencias, en una especie de “duelo”, y nos dábamos unos mamporrazos, jaleados por los dos bandos, hasta que ya cansados y sudorosos, nos separaban.

A veces las   “luchas”  eran los de la calle Santa María, la Plaza y la Cestería, con los del Santo Cristo, que bajaban por lo que le llama hoy Pontones de Mestanza. Algunas veces alguno salíamos aporreados, y mas de uno subía llorando y llamando a su madre. ¡Mama, Mama!

Los nidos en las almenas, los huevos, recuerdo al “Ratillo” que subía por el muro que tapaba la puerta, con una agilidad y seguridad que asombraba.

El mirador es asombroso, de día y de noche; el arco que se puso a la entrada con muy buen gusto, divide  lo que es la calle Santa María, de la explanada.

Quedan las ruinas de la primera parroquia, la piedra fue vendida a principios del siglo XX, por un alcalde, sin recursos y con poco conocimiento, que se conoce, Santa María del Cueto. Esta es la razón, y quizás también el que estuviera allí el cementerio del pueblo durante 98 años,  de que el Viernes Santo, subía la procesión del Santo Entierro, hasta hace unos años, que no se sabe porqué, se suprimió. ¿Comodidad?

La carpintería, me gustaba entrar y pasar por el olor a la madera cortada; delante de la ventana (magnifico paisaje) encima de un arcón de herramientas, hacían los mayores la postura. La casa de Fernando El Gordo, Antonio, el Tuberista, último “Guardián” del Castillo, con cientos de anécdotas, que alguna,  con su permiso habrá que contar. Don Pedro Fernandez, el médico, con su hijo Pablito mi mejor amigo, Aurora, y ya en la esquina Luisa, con otras muchas familias.

Casas de piedra, del siglo XIX y alguna remozada, le dan prestigio a la calle, que es transitada por todos los forasteros que nos visitan, a la ida o a la vuelta del Castillo. La casa donde yo nací en la esquina, ya de Fugitivos y la Plaza con la Parroquia de San Mateo, con su grandiosidad.

Hay que pasear y ver, y volver, porque siempre, cada día se ve algo nuevo; las luces y las sombras, los olores, los ruidos o el silencio, y la noche, que si siempre es sorprendente, en Baños es mágica.

DMC

11 febrero 2011


CASTILLO DE BURGALIMAR DE BAÑOS DE LA ENCINA. LAS ALMENAS

La noche era impresionante, sensaciones, vivencias, colores, sonidos, sombras y colores en la oscuridad.
Subí las escaleras que dan a la base de la Almena Gorda; el Castillo en obras y estaba cortado el acceso por los corrales; había que dar la vuelta, por la muralla de poniente.

Aún quedaba un reflejo de luz en el cielo; azul oscuro, entre nubes blanquecinas, con los olivos plateados.

Los lienzos de muralla verdeaban, brillaban a veces con ese amarillo oro de la anochecida. Se reflejaban las sombras de los arbustos, como espectros vivientes.

Mi imagen, el contorno de mi silueta, quería hablarme en esa soledad y en esa grandeza de los lienzos de muralla, tantas veces vistos y admirados.

En la noche, con la poca luz de la iluminación, las almenas se agrandaban, se erguían mas, de agrandaban, amarilleaban; Baños en la soledad de la noche, la sierra adormecida, el Castillo  brillando, dando luz, como siempre hizo, dando seguridad a los moradores, siempre alerta, siempre vigilante.

Señor del Cueto, del Ruedo, de toda la campiña por un lado, guardián de Valdeloshuertos, de nuestra sierra.
Gemelo, sentado, recostado, junto a Santa María del Cueto, y luego frente a la Parroquial de San Mateo, velando, defendiendo.

Admirado por todos, en la noche enloquece, asombra, enamora, asusta, embruja.

Miras y vuelves, las almenas, sobre esa roca viva del cerro: Seguro. Ha vencido en mil batallas y en mil avatares, y pese al mal trato que se le dio en muchos años, ahí está. Referencia. ¿¡Conoces Baños? Preguntas, y te dicen: Si tiene un Castillo milenario, yo lo vi desde lejos, como un faro en la mar, me atrajo, me cautivo.

Quizás nosotros que hemos nacido bajo sus muros, que jugamos en su recinto, como si fuera nuestro parque de atracciones (¡Que paradoja en un Monumento Nacional), que lo hemos visto todos los días,  no le dimos el valor, y la importancia que tiene.

Mi padre, pese a lo que puedan decir algunos, aun hoy, fue el que lo dio a conocer, hizo los primeros estudios y los publicó, invitando a que siguieran sus pasos.

Cuando llegó al Ayuntamiento como Alcalde, en los cincuenta, me lo contó muchas veces, en el inventario, había un asiento que decía: " UN CASTILLO, MIL PESETAS". ¡ Así valorabamos nuestras cosas!

DMC

10 febrero 2011


CALLEJÓN DEL CASTILLO. BAÑOS DE LA ENCINA

Ayer contemplaba extasiado y entusiasmado, nuestro Castillo, pero me dirigía a él, y entraba por el callejón de su nombre.

Recoleto y de lo más coqueto, con los geranios en sus ventanas y balcones. Su final y la gran sorpresa: La Almena Gorda. La vista es impresionante, porque el punto de vista esta mucho mas bajo que el arranque. Hay que levantar el cuello, pero merece la pena. En la noche atrae de manera especial

Pienso como seria en la época de los árabes y luego los cristianos; seguro que pasarían caballerías y reatas para suministro y defensa; grupos de hombres y mujeres; vendedores, artesanos.

De la calle Bailén, iniciamos el recorrido, entre la Oficina de Turismo y la casa de Santiago Herreros. La calle es corta,pero con muy  buena gente, que ha cuidado sus casas y las ha ido mejorando. Hubo Paf, que no llegue a conocer, y se notaba más bullicio en la zona

Yo paso, a una hora no tardía y solo se oyen mis pisadas, el clic, clic de la máquina, y mi respiración sosegada, disfrutando, volviendo a uno y otro lado, con la ilusión de llegar, de alcanzar la meta, de ver la maravilla de nuestro Castillo Milenario.

DMC

09 febrero 2011


PASEO DE LA LLAMADA EN BAÑOS DE LA ENCINA

La noche era especial, seguro, a veces uno no se da cuenta de estas circunstancias, pero cuando se ven las fotos, después de una sorpresa, y de un escalofrío, te viene a la memoria sensaciones, que se vivieron, casi sin dar cuenta.


La tarde se había marchado por la sierra, quedaban ciertos reflejos; entre las nubes salía un azul nazareno, oscuro, casi tenebroso; no llovía en ese momento, pero hacia frio y el vaho que salía de la boca empañaba la máquina.

El paisaje era mágico, las moreras, podadas, parecían figuras esperpénticas, todas alineadas hacia una luz central, blanquecina, desde lejos parecía una araña, un bicho gigantesco.

Te vas acercando, poco a poco, a la izquierda el Castillo entre brumas, a la derecha el cerro y el Hotel, nunca me gusto el cartel anunciador en verde, distorsiona el edificio y el paisaje; no pega.

Me atrae la luz como a las luciérnagas y espero que no me atrape, y me quede hechizado. Son los rulos, del molino de aceite, que de manera altruista donaron al pueblo mis cuñados Leandro y Petrita.

No se ha puesto aun la plaquita, que el Alcalde, en ese momento, había prometido poner, para que quedara constancia. Se han puesto unas estacas que completan el conjunto, no solo como un monumento a nuestra principal y única industria, el aceite, sino un museo permanente, al aire libre, para conocimiento general de propios y extraños

La verdad es que quedó muy bien, y de noche,  iluminado, atrae, como los cantos de sirena atraían, y atrapaban a Ulises, hasta tal punto, que pedía a sus compañeros marinos, que lo ataran al palo mayor de la nave.

El paseo es un pulmón para Baños, es un sitio maravilloso para caminar, llanito, con buenas vistas, sombras, bancos para descansar.

El castillo esta noche aparece como una fantasma en la bruma de la noche, pero erguido, guardián  de tantos siglos, que emulando a Napoleón Bonaparte, en la famosa Batalla de las Pirámides, que se celebró a unos 15 kilómetros de la Gran Pirámide  de Gizah, el 21 de julio de 1798, para arengar a sus tropas el propio Bonaparte les grito a sus tropas: "¡Mirad! ¡Recordad que desde esos monumentos, cuarenta siglos os contemplan!" (“Songez que du haut de ces monuments quarante siècles vous contemplent".

Nosotros con todo orgullo, con toda seguridad histórica, podemos decir, cuando lo vemos: podemos decir “MAS DE DIEZ SIGLOS NOS CONTEMPLAN”.

DMC

08 febrero 2011


  AVDA. JOSE LUIS MESSÍAS JIMÉNEZ.
 EMBAJADOR

Es curioso, como mi tío José Luis, tiene dos calles en Baños de la Encina, esta Avenida con su nombre, y luego, en el  Santo Cristo también la Avenida del Marqués de Busianos. Quería mucho a mi padre y cuando era pequeño le daba clase; era como todos los niños, revoltoso y estudiaba poco, y se ponía de rodillas de forma muy teatral, y le decía: “Primo Juan, por Dios, no se lo digas a mi padre”.

Una mañana, estaba en la plaza, por la cochera de Paco Valle, y aparcó un coche azul, se bajó mi tío José Luis, preguntó por mi padre, lo acompañe a casa. “Un momento Juan, vengo a despedirme”. Salió mi madre también y fue la última vez lo que lo vi. Murió un año antes que mi padre, en noviembre de 1997, con sólo 77 años.

Algún día escribiré algunas cosas, de sus cosas en Baños, con Fernandito, sus conocimientos culinarios, siendo miembro de la Real Academia Española de gastronomía, que tiene instituido un premio denominado “Marques de Busianos, habiéndose otorgado, el del año 2009 (último que tengo noticias) al Jamón Ibérico, en sus cuatro denominaciones de origen: Huelva, Dehesa de Extremadura, Pedroches y Guijuelo. Anécdotas y alguna cosilla, que me relacionó con él desde bastante joven.

Hoy el título de Marquesa de Busianos, lo ostenta mi tía Pilar Messía Jiménez, que por Orden   de 4 de febrero de 1999  (Boletín Oficia del Estado  de 10.03.1999) se manda expedir, sin perjuicio de tercero de mejor derecho, Real Carta de Sucesión en el título de Marqués de Busianos, a favor de doña Pilar Messía Jiménez,  en nombre de S. M. el Rey (q.D.g.)

Directamente, lindando con el Torreón salgo al chalet, de los buenos amigos Alfonso y Vera. La vista hacia es Castillo es muy bonita, así como la de la Llamada; ya oscurecido, pero con ese color de despedida del día, que te llena y engloba, te envuelve de un azul oscuro y claro a la vez.

De pequeño no había nada, bueno casi nada y bajábamos por ahí a las colas, alguna cochera, de las que queda esta puerta, que por si solo es  un monumento, una escultura, un poema, una belleza con esa puerta con la madera carcomida, retorcida, la pintura verde medio saltada.

El Bar Restaurante “La Encina”, del bueno de Ángel, donde se tomaban muy buenas tapas, con un trato exquisito, en un ambiente cálido en invierno y una terraza para el verano, con el Castillo y el Gólgota como telón de fondo.

El ambulatorio, con su rosario de gente, por la mañana, para entregar las cartillas “repetir” llaman en Canarias.

El antiguo Mercado de Abastos; paso de los puestos en la plaza, en las aceras, ahí, y luego ha sido mil y una cosas, quedando ahora de taller de cerámica y algo más.


Por donde te asomas ves la sierra, las colas, el Castillo,  la Iglesia de San Mateo y el pueblo; el cerro distinto, calles y casas nuevas, le han dado otro perfil. Las vistas son únicas, y aun siendo de noche, y una noche oscura, por estar algo nublado, se vislumbran cielos, luces y sombras. Me acerco al paseo, con sus rulos iluminados, pero eso será mañana.

DMC