LA VIRGEN DE CANDELARIA Y LOS GUANCHESCandelaria es una bonita población a unos 20 kilómetros de Santa Cruz, pero sobre todo es la Villa Mariana, es donde se venera la Virgen, la Morenita .
Según me han contado, alrededor del año 1390 (final del siglo XIV) era un paraje solitario y desértico, donde iban con frecuencia los pastores guanches del Menceyato de Güímar. En una tarde dos pastores vieron como algunas cabras se retraían y se negaban a pasar, al llegar a la boca del barranco. Pensando en algún peligro uno se adelantó y encontró la Imagen sobre una roca.
La que vemos no es esa imagen original, sino una realizada por el artista Fernando Estévez de Salas, discípulo de Luján Pérez, en 1827, por encargo de los dominicos que cuidaban y atendían en Santuario, y es que en 1826, en concreto la noche del 7 de noviembre, un temporal de lluvia y viento que asolaba la isla haciendo correr las aguas del barranco, que desbordado al llegar al Santuario, derribó los muros de la Imagen, y la sepultó en el mar. Se intentó por tierra y mar para recuperar la Virgen y se recorrieron las costas y playas y caletas y barcos recorrieron el litoral, sin poder encontrar rastro de ella.
La Virgen fue declarada Patrona del Archipiélago Canario por Decreto de la Sagrada Congregación de Ritos el día 12 de diciembre de 1867, coronada canónicamente el día 13 de octubre de 1889 y se consagró la Basílica actual el día 1 de febrero (víspera de la celebración de la Virgen de Candelaria) de 1959, por el cardenal Monseñor Hildebrando Antoniutti.
Remodelada la plaza de la Basílica en varias ocasiones, se colocaron, en un permanente homenaje y pleitesía a la Virgen las esculturas de los Menceyes guanches, que ilustran también este pequeño articulo.
Las estatuas de los menceyes guanches situadas en la plaza de la Basílica de Candelaria con lo que se reúnen la tradición mariana de la leyenda de Chaxiraxi, y la historia de la conquista de la isla de Tenerife. Los nueve menceyes representados son los líderes de los 9 menceyatos existentes en el momento de la conquista de la isla por parte de Alonso Fernández de Lugo, Adelantado de la corona de Castilla, y corresponden a:
- Acaymo, mencey de Tacoronte
- Anaterve, mencey de Güímar
- Beneharo, mencey de Anaga
- Pelinor, mencey de Adeje
Son unas estatuas en bronce realizadas por el escultor José Abad, en el año 1993, para sustituir a las originales estatuas hechas de lava volcánica, y que por su cercanía al mar se habían deteriorado mucho, siendo instaladas ahora en la Rambla de los menceyes en el tramo que va desde Candelaria a Caletillas.
DMC.


He tenido la suerte este año del Señor de 2007 de estar en Baños el día del Corpus Cristi, ahora en Domingo, 10 de Junio. Hace dos años también y al estar la Parroquia de San Mateo en obras ese año, el Santuario del Santo Cristo hacía de parroquia y desde allí salio el Santísimo en procesión. La Barriada, sus calles, todo era un Altar y un jardín.
Este año, por el casco histórico no quedaron a tras los vecinos de estas calles, que dejaron a propios y extraños sorprendidos, por el entusiasmo, el gusto, el cariño y la entrega de todos a Jesús Sacramentado. La Procesión de las Procesiones, como dijo D. Juan Jesús en la Misa previa a la procesión. Los vecinos sacaron sus mejores colchas, con los más primorosos bordados
Mis recuerdos se remontan a los años cincuenta y como se iba notando el calor y es que llegaba el verano y el día del Corpus Cristi, que por aquel entonces era jueves, como aquellos “tres jueves hay en el año que relucen mas que el sol”.
En la Parroquia, con don Manuel Álvarez de párroco, se sacaba todo lo necesario con tiempo. La Custodia grande, el palio, que había que armar, con sus seis várales, el paño de hombros, el terno blanco con capa y dalmatica, los ciriales, incensario y naveta, cruz parroquial con su manga, y el trono o las andas para llevar solemnemente la custodia por las calles de Baños.
Los niños y niñas que habían hecho la primera Comunión, acompañaban la procesión, como ahora y las calles se llenaban de juncia que olía a fresco y a río. En las casas y en las esquinas se preparaban altares, donde la procesión se detenía y se rezaba una estación y se cantaba el “Cristo vence, Cristo reina, Cristo Imperará” o el “Cantemos al Señor de los Amores, catemos al Señor, Dios está aquí”. Y que verdad se canta, Dios recorre las calles de Baños, de nuestro pueblo, entre nosotros. ¡Que privilegio¡ Cuantas gracias derramadas.

