Contigua a la casa de mi “Chaco Juan”, hoy de los Tenderos anterior, en la antigua calle Donosa, está la original casa de los Delgado de Castilla, con buena portada de piedra y aditamentos laterales de reminiscencias platerescas. Sobre el dintel -en el centro- lleva el escudo familiar, y a ambos lados rosetones con anagramas de Jesús y María.
Vivió Isabelita Parra y tenía una pequeña tienda, con su mostrador de madera, muy rallada del estropajo de esparto, con que se limpiaba.
En la misma calle existen otras casas que merecen destacarse:
La contigua que lleva en el dintel un motivo heráldico con cruz y estrellas, que debió pertenecer al marqués de Jabalquinto, de la familia Benavides. En ella vivió Doña María Sabal, mas arriba Otilia y luego el horno. 

Al principio a la derecha, la que fue de la familia de Luis Chapa y en su día también escuela en el bajo, hoy entidad bancaria, por cierto con un anuncio indigno, al estar en la Plaza Mayor de Baños, junto a la iglesia parroquial, y frente al Castillo milenario. En el dintel de la casa existente en la parte alta, hay unas piedras, con el crismón, que sin duda tuvieron que pertenecer a la Parroquia.
Mas arriba ya no existe la casa y farmacia de Don Juan Gómez el boticario. Doña Encina, viuda muy joven puso tienda. La casa de D. Juan la visitaba con frecuencia. Yo había vista la televisión por primera vez – en blanco y negro por supuesto- en mi primer viaje a Madrid, camino de Gijón con mi abuela Ana y cuando había corridas televisadas, acudía a verla en casa de D. Juan, con Luisa, su sobrina, muy aficionada.
Al principio a la derecha, la que fue de la familia de Luis Chapa y en su día también escuela en el bajo, hoy entidad bancaria, por cierto con un anuncio indigno, al estar en la Plaza Mayor de Baños, junto a la iglesia parroquial, y frente al Castillo milenario. En el dintel de la casa existente en la parte alta, hay unas piedras, con el crismón, que sin duda tuvieron que pertenecer a la Parroquia.
Mas arriba ya no existe la casa y farmacia de Don Juan Gómez el boticario. Doña Encina, viuda muy joven puso tienda. La casa de D. Juan la visitaba con frecuencia. Yo había vista la televisión por primera vez – en blanco y negro por supuesto- en mi primer viaje a Madrid, camino de Gijón con mi abuela Ana y cuando había corridas televisadas, acudía a verla en casa de D. Juan, con Luisa, su sobrina, muy aficionada.Su casa estaba siempre abierta a todo el mundo y se formaba un buen casinillo. Recuerdo a Doña Dolores, Anita, Encinita y sus hijas Pepita, María Dolores, y María Luisa (mis hermanos pequeños, la llamaban “Manolilla”). Don Juan fumaba “Caldo de Gallina”, paquete azul con letras blancas y los cigarros eran gruesos, liados sin pegar por lo que se le quitaba un trozo y con nuevo papel, se terminaba. En Cuaresma o en los días de Semana Santa, muy serio le dije a María Luisa que los días de Abstinencia, no se tomaba carne, y su abuelo no podía fumar “Caldo de Gallina” Ella muy seria se lo contó y D. Juan riéndose le dijo que yo le estaba tomando el pelo. Y Luisa, con su bata blanca en la Farmacia. 
Por encina de la Farmacia, la casa de, mis tíos, los Marqueses de Busianos, con una fachada sobria y muy sencilla, con unas rejas muy puras y escudo de piedra y el portón en el Callejón del Pilar.
Enfrente en la esquina, con el callejón de Luzonas, la casa que fue de la familia Medinilla, no conserva heráldica ni fecha.
[Algunos datos sacados de “Juan Muñoz-Cobo “Baños de la Encina. Un poema de piedra y cal”.1997. Inédito]
Por encina de la Farmacia, la casa de, mis tíos, los Marqueses de Busianos, con una fachada sobria y muy sencilla, con unas rejas muy puras y escudo de piedra y el portón en el Callejón del Pilar.

Enfrente en la esquina, con el callejón de Luzonas, la casa que fue de la familia Medinilla, no conserva heráldica ni fecha.
[Algunos datos sacados de “Juan Muñoz-Cobo “Baños de la Encina. Un poema de piedra y cal”.1997. Inédito]







Para mi, en la distancia, son días nostálgicos y de muchos recuerdos. Era mi única “Feria” en Baños y recuerdo que casi todo el verano estaba preparando estos días.
En agosto se miraba al tiempo para ver las Caballuelas, con sus diversas maneras de contar. En unos casos el uno de agosto, seria agosto del otro año, septiembre igual hasta terminar y luego las retornas, a partir del día 13 de agosto, hasta el 24. Otras personas tomaban el uno de agosto como el uno de enero del año siguiente, febrero etc. La verdad es que como no se apuntaban los datos, era muy difícil comprobar la “veracidad” de esas previsiones. En todo caso se echaba mano del Calendario Zaragozano, que se sigue publicando todos los años.
Ya el 16 o 17 , Antoñico empezaba a poner unas pocas luces, primero unas sencillas tiras de bombillas y unos años después los arcos; en los Turumbetes, y luego en la plaza, delante de la Casa de las Muñequeras, se empezaban a montar las barcas y una pequeña noria. En la puerta del Ayuntamiento o delante de la lonja, los turroneros y en la esquina, de la casa de Luisa, con Santa María, una freiduría de patatas (las recuerdo riquísimas) y se iba por las casas, pidiendo cosas, cacharros, objetos para la Tómbola benéfica, que la recuerdo en la cochera de las Viudas o en la cochera de Calero.
El día 18 la Salve y un poco antes, llegaba la música, pues no puedo decir banda de música, ya que eran cuatro o cinco músicos los que se contrataban, normalmente de Bailén. La Música iba a casa de la Hermana Mayor y en procesión (“Virgen de la Encina, Virgen de la Encina”), a la Salve y ya esa noche se encendían las luces. 
La Misa, se cantaba la de “Angelis” que acompañaba la música, a las 10, con la Cofradía, las Hermanas y Baños con su Patrona. Al salir, los mayores al Bar de Chapa o de Segundo, los niños a las barcas y el que podía compraba alguna chuchería
Por la tarde la procesión de la Virgen de la Encina y luego ya al regresar, de noche el baile. Se sacaban unos bancos de la Iglesia, y la música tocaba desde el atrio, pero a las 12, todo el mundo a la cama.
El 20, era fiesta local, día grande, día del Santo Cristo. Al terminar la diana floreada por las principales calles, ya había que arreglarse, para subir al Santo Cristo, para la Misa y luego la Procesión, primero solo alrededor del Santuario, para luego ampliar el recorrido por la Barriada, como actualmente. La procesión era después de la Fiesta y Misa . Si recuerdo que era un gran día, todo el pueblo en la calle y con Jesús del Llano. Ya la subida y bajada al Santo Cristo con Cofradía y autoridades, con la música, era una autentica procesión cívica.
El 21, San Mateo, titular de la Parroquia, pues ese día, pero de 1225, hace este año 783, es cuando Fernando III El Santo, incorporó a la Corona castellana la villa de Baños, después de serle entregada por el emir de Baeza Al-Bayyasi. En una decisión totalmente desafortunada, como ya he comentado en otras ocasiones, el Ayuntamiento de turno, se quitó el nombre a la Calle de Fernando III El Santo. ¿Esa era ya memoria histórica? Un poco mas de seriedad con la Historia.
Recuerdo a Pedro “El Pintao”, con el trajín de la Cofradía, las Banderas, la Misa y la Procesión. Terminada, la verbena, el final de la Tómbola (se guardaba el premio mayor hasta el final, para animar a la gente) y cuando salía la lámpara, ya a las 12 se cerraba, la música se despedía. Con la traca final, terminaban las fiestas.1959.jpg)
