BIENVENIDA

Bienvenidos a mi Blogs, y gracias por su visita
Mostrando entradas con la etiqueta El Miedo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El Miedo. Mostrar todas las entradas

04 julio 2013

EL MIEDO EN BAÑOS


En Baños se chico pasé bastante miedo. Y era lógico. No había casi luz por las calles. En la plaza una   "bujía", como decían los mayores, en la esquina de Santa María  y otra por el Ayuntamiento.
Cuando caían  cuatro gotas  o soplaba un poco de viento, se iba la luz. En las casas se encendían los cabos de vela, los candiles, las velones o las torcías en un plato. Al moverse las llamas daba mucho mas miedo y rezaba a las Animas del Purgatorio

Las historias y cuentos era de miedo "La muchacha de los brazos cortados", o aquel cuento en el que subía, poco a poco por la escalera una sombra alargada a la habitación    a donde estaba la muchacha, y otros muchos.

Pero es que ademas, teníamos el Castillo cementerio en la zona de nuestros juegos. Entrabamos sin dificultad, y todos los chiquillos de Baños, conocimos a la niña de la entrada, al cajetón de la " Niña Agustina", el Guardia Civil y lo que se decía del reloj. lo que se decía de cuando enterraron a Salvaje, que la caja rodó y rodó, dando tumbos...

Había que ser ademas bastante "macho" siendo niños.
Nos sentábamos en el tranco de entrada a la Parroquia de san Mateo, y se jugaba a los "santos", o a las chapas, pero alguien decía: "Fulano, no eres capaz de subir a la Almena Gorda y encender una cerilla". Que si, que no, que si eres un mariquita o una niña y entonces, ciscados de miedo, cogías la caja de mixtos, y a lo alto del Castillo, donde temblando encendías la cerilla.

Bajábamos corriendo y eramos recibidos como grandes héroes en el atrio de la Iglesia
Había otra prueba de hombría, mas dura,  y era ir al cementerio, de noche claro, y anudar en la reja de la puerta un pañuelo.
Y pese al miedo, para no quedar mal y ser mas, íbamos. Al recordar aquello me vienen a la memoria las "Leyendas de Bécquer", que en aquellas noches de viento frio, camino del cementerio, moría de miedo y por la mañana era encontrada la muchacha.
DMC