Baños de la Encina y Tenerife, sus Historias, sus gentes, tradiciones, fotografias, noticias, arte y costumbres, monumentos, su campo y sierra y lo que sea oportuno
BIENVENIDA
15 junio 2010
05 septiembre 2009
DMC
22 julio 2009

De casualidad me acabo de enterar de la muerte de Braulio, el Capataz de la Virgen de los Dolores, el amigo Braulio, el compañero Cofrade, el amante de su Virgen, de su pueblo, de sus amigos y de su familia.
En Mayo, con la carretera cortada, me lo encontré una tarde a la entrada a su huerta, pare un rato. Siempre me decía “lo que te gusta el pueblo”.
No tenia prisa, llevaba a la Virgen, por las calles de Baños, a la Virgen de los Dolores, para que viera el pueblo y todos los del pueblo la viéramos a Ella.
Señora, Dolorosa, con que mimo, con que suavidad, mandaba a los costaleros. “No le hagáis daño, parece que les decía, al subirla”,”que esas espadas no se le claven mas adentro”. “Mecedla con cariño, con amor, con mucho amor”.

A partir de ahora veremos a Braulio por nuestras calles y plazas, por las calles y plazas del Cielo, llevando a su Virgen de los Dolores, a nuestra Virgen.
Mi sentido pésame a su esposa e hijos, a su familia, a la familia de la Cofradía de la Virgen, y de todas las Cofradías de Baños.
Ahora ya con tu padre, te cantara la saeta de la despedida, mientras que tú seguirás acompañando a tu Virgen, para siempre.
Gritaremos nosotros ahora: Braulio ¡Al Cielo, pero tu, con Ella! Alli estas, a su lado.
Descansa en la paz del Señor Resucitado y de su Madre, la Virgen, de los Dolores, amigo, hermano cofrade, te recordaré siempre. Un abrazo.
Diego
25 marzo 2009
SAGRARIO. RECUERDOS DE "OVOALES"

Te recuerdo de muy pequeño siempre, Sagrario, vestida de negro, y claro, luego ya caí en la cuenta, tu padre Eduardo murió en 1952 y tu madre María Antonia en 1955: Te recuerdo con tus muletas, tus bastones, en la calle, en la Iglesia, en la sacristía, yo tenía en esas fechas 8 y 10 años.
Desde el año 2000 éramos vecinos: Tú vivías en casa de tu hermano Eduardo y al pasar por la calle, te veía por la ventana, sentada en la silla de ruedas.
En estos últimos años, salías al paso de la Virgen de la Encina, tu Virgen, al portal y el trono te lo paraban. Tus ojos clavados en la Virgen y tus labios, sin cesar de moverse, rezando y rezando.
Tu me llamabas Ovoales, era en la época de Don Sebastian Izquierdo, párroco de Baños y gran sacerdote, y conocido de mi familia, (con 12 ó 13 años pasé unos días en su casa de Úbeda; atendía entonces, ya jubilado, la Iglesia de la Trinidad). Don Sebastian, un día al preguntarme, me lo recordabas en tu casa, por mi nombre, yo con poco mas de 3 años, nerviosillo y un poco tartamudeando, le contesté, que Ovoales (mi nombre y apellidos, mal dicho y muy deprisa (Diego Muñoz.Cobo Rosales). El sacerdote, murió ya hace unos años y tú, creo que eras la única persona, que aún me llamaba así.
Recuerdo hace tres veranos, que pasé a tu lado toda una mañana en Linares, en casa de tu sobrino Eduardo, me tatareabas canciones y me recitabas poesias; contabas cómo me habían bautizado en la Festividad del Corpus, con un solo día de edad; había nacido el día anterior; me hablaste de canciones y poesías, de mis familiares, de tus padres, de la familia. Me rezaste la Salve a la Virgen de la Encina, que ya Pedro Cózar me había mandado. Fue una mañana inolvidable.
Me pediste que buscara, como una obra de teatro, sobre la Virgen de la Encina, que recordabas de pequeña, y ni en las cosas de casa de mis padres, ni en la familia, ni en donde pregunté, pude encontrar nada.
La semana pasada estuve en Baños, para el cumpleaños de mi madre, me enteré de tu delicada situación, que te habían llevado a Jaén. Llamé a Pedro, tu sobrino, y no quise perturbarte; siempre tenias la casa llena. Si rezamos muchas personas en Baños, por ti.
Hoy con estos recuerdos quiero despedirme y decirte que ya, como Cirenea toda tu vida, has dejado la Cruz que te mandó llevar el Señor, para gozar a su lado para siempre, eternamente, junto a tu Virgen de la Encina y a Jesús del Llano.
Descansa en la paz del Señor.
Un beso. Ovoales
10 marzo 2009
Hipólito tenía mal los bronquios, y subiendo de la Cestería por la calle Fugitivos, se ahogaba y si sabia que estaba en Baños, me buscaba y me besaba como a un hijos. Hablábamos de muchas cosas y siempre salía su Virgen de los Dolores
A veces iba a la Casa del Pueblo o se sentaba en el banco corrido de la fachada de Mirasierra. Allí un día con su gorrilla y su garrota, le hice una colección de fotos, que fue el tema de tertulia y admiración del corrillo del Mirasierra. Le gustaron mucho y las iba enseñando por el pueblo.
No estaba en Baños cuando murió, bien que lo sentí. Un día, al darle el pésame a su hijo Pedro, me dijo, que en el nicho, le habían puesto, esas dos fotografías: la de su Virgen de los Dolores, que con tanto tanto cariño le regalé, y tanto queria y una de las que le hice en la puerta de Mirasierra.
Amigo Hipólito, hermanos los dos de la Virgen, siempre te tendré en el recuerdo. y en mis oraciones.
Diego
02 marzo 2009
Hoy se cumplen 101 años de la muerte en Arjonilla de mi Bisabuela Doña Juana Jimenez del Mármol, que había nacido en Baños, en la Calle Mestanza, númeroº 10, donde según documentación relacionada con el Patronato del Santo Cristo, sus padres tenían “su casa morada”.

Mi bisabuela paterna doña Juana casó con mi bisabuelo don Diego Muñoz-Cobo y Arredondo en el año 1867, en Baños; él era Caballero Comendador de la Orden de Isabel la Católica, nacido en Torreperogil, y fallecido en Baños el 9 de febrero de 1919, donde accidentalmente estaba pasando unos días con su hija Concha, y desde entonces estamos en Baños los que llevamos el apellido Muñoz-Cobo, procedentes de Arjona, Torreperogil y Villa del Río, donde en 1817, al acabar la Guerra de la Independencia y por la ayuda que prestó en ella, se concedieron los títulos de Vizconde de los Llanos y Marqués de Blanco-Hermoso a mi antepasado don Juan Antonio Muñoz-Cobo y Calleja.
Era una excelente poetisa y entre las obras poéticas de la bibliografiada figura una “Plegaria a la Virgen de la Capilla”, premiada y publicada en un “Obsequio Poético” a la Patrona de Jaén en 1866, Se publicó completa en este blogs el día 7 de octubre de 2008. Ahora incluyo solo las dos primeras estrofas.
Dadme la lira, espíritus
que en celestial acento
cantáis que es un portento
de María la virtud;
prestarme vuestras voces,
y hasta su trono santo
elevará su canto
mi destemplado laúd.
Canoras avecillas
cuyos acordes trinos
como cantos divinos
mil veces escuché;
prestadme vuestras lenguas,
mandadme su armonía,
y cantaré a María
el canto que soñé.
Murió, como se ha dicho, en Arjonilla el día 2 de marzo de 1908 y fue madre de siete hijos, todos nacidos en Baños, entre ellos mi abuelo Luis, y por ella le pusieron a mi padre el nombre de Juan, que nació el año siguiente, 1909.
DMC.
09 febrero 2009
"MUÑOZ-COBO Y ARREDONDO
LITERATOS Y PERIODISTAS EL HUSAR.

Escudo Muñoz-Cobo de la lápida sepulcral del castillo
Mi bisabuelo con mi padre en Arjonilla 1918
Mi bisabuelo con la Diputación de Jaén
Bisabuelos Juana y Diego en 1867, al casarseComponía yo el 1911 el Libro “Poetas y Poesías” y accediendo al noble amigo, al hombre bueno que para todos tuvo los tesoros de su alma y de su fortuna, le pedí una suya para insertarla en aquella obra. La que me envió, algo así como una síntesis de su estado de ánimo, añoranza de su dulce pasado, amargura de su cansada edad, fue esta que se titula Tristes memorias :
¿Te acuerdas cuando gocé?
¿Te acuerdas que mi ansia loca
era besarte en la boca
y en la boca te besé?
Así apagaba el ardorde mi pasión y mi anhelo
y así llegaba hasta el cielo
en mis delirios de amor.
Hoy soy viejo y tu pasada
y nos queda vida poca
y ya tenemos la boca
muy sumida y desdentada.
Y aquel amor sensibleque a mi cuerpo daba ardores,
lo trocó el tiempo en dolores
de un reumatismo terrible.
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Cuyo injurio es bien sabido:El placer… es un quejido
Y un fuerte dolor… un beso.
Diego Muñoz-Cobo, 1911.
En la semblanza de Muñoz-Cobo y al lado de estos versos humoristas, campoamorianos, escribí entonces; “Si los años y los desengaños le hicieron retirarse a otro Yuste, no sería por cansancio de una vida de campañas valientes y de buen humor, sino para que en las horas postreras no le vieran llorar y ponerse serio”.Alfredo Cazabán
DIEGO MUÑOZ-COBO ARREDONDO
EL HÚSAR

Caricatura del Husar
Ya tuvo ocasión honrosa, el hidalgo DON LOPE, de consagrar delicadísima siempreviva en recuerdo de Diego Muñoz-Cobo, fallecido en esta provincia, de donde era nacido, en el mes de febrero último.
Hijo de ella, pues vivió su luz primera en Torreperogil, puede decirse de él, lo que poeta de Venusa: “No todo ha muerto”. La supervivencia del literato, es un hecho incontrovertible, pero no consuelo ni a sus hijos amantísimos, ni a los que veneramos su memoria con el cariño y con el respeto que aquel gran ingenio nos inspiró. Su vida puede sintetizarse en estos pensamientos: fue un gran corazón, abierto a la caridad por completo; fue un gran idealista que jamás se contaminó con la bajeza y la superchería; vivió con la dignidad prócer con que naciera; murió cristiano, abrazando al Crucifijo; y cultivó las supremas artes del pensamiento, con donosura no igualada, con inspiración verdaderamente soberana.Es cierto que Muñoz-Cobo dedicó cierta parte de su vida a la política, pero aún dentro de ella, se manifestó idealista, y seguía a Romero Robledo por cariño, por afecto personal, pero sobre todo por admiración al genio, porque Romero fue otro idealista sublime, patriota sin tacha, que si hoy viviera no sería comprendido por los hombres, faltos de ideas y ayunos de sentimientos. En Romero, admiraba Muñoz-Cobo el destello de aquel clarísimo intelecto, la aureola genial de aquel gran artista de la palabra, el humorismo sano del andaluz despierto y optimista; y por ello, siguiendo a Romero, mostraba Muñoz-Cobo una modalidad de su temperamento entusiasta del literato. Y fue romerista enfervorizado, al par que adorador de musas; y en la política de aquellos tiempo, veía, no la implacable lucha de ambiciones y de asaltos al poder, sino la nota festiva de vanidades, y el cortejo frívolo de esperanzas no satisfechas, y de realidades iracundas, que siempre acababan más en cómico que en trágico.

Mis bisabuelos con su hija Concha
Y el eco vibrante de sus campañas, fue aquel periódico “El Húsar” que Muñoz-Cobo escribía casi por entero, y en el que, sin herir, se agudizaba con ironía todo lo cual, se comentaba con gracejo lo del día. De aquí la indudable predilección que Romero Robledo sentía por Muñoz-Cobo. Conocía su lealtad acrisolada, su caballerosidad ingénita, su adhesión desinteresada; admiraba sus dotes de inteligencia, de iniciativa y de disciplina; por eso el efecto de Romero era muy acendrado. Y este cariño se manifestaba siempre que le hablaban de Muñoz-Cobo. Interrogado Romero en cierta ocasión, estando en su finca de Antequera, acerca de sus adeptos en la provincia de Jaén, mencionaba como hombres superiores de fe inquebrantable y de inteligencia brillantísima, a Mudarra y Párraga y a Muñoz-Cobo, diciendo del primero que era un soberano de la elocuencia, y del segundo un artista de la pluma, y de ambos, que eran dos meridionales de espléndida fantasía.
El juicio de Romero sobre Muñoz-Cobo fue el de muchos que conocieron su hermosa obra literaria. Así opinaba de él, un egregio poeta, ya fallecido, el ilustre granadino Afán de Rivera, que leyendo la magistral oda con que Muñoz-Cobo honró al inmortal Pontífice León XIII, en las fiestas jubilares que se celebraron en Jaén en el año de 1903, quedó maravillado, ante quien esto escribe, de la fluidez imponderable de aquellos versos, y de la bella genialidad de cantar los triunfos de la Iglesia sobre los poderes de Roma, nombrando en verso a todos los Emperadores. Esta misma opinión manifestaba el llorado maestro Montero Moya, escribiendo un artículo maravilloso, como suyo, en un periódico de Jaén, en protesta por haber sido desierto, por falta de trabajos, un tema de un concurso literario provincial, en aquel tiempo, y en dicho artículo periodístico, expresaba el maestro que a la cabeza de los literatos provinciales figuraba Muñoz-Cobo, por su obra extensa y exquisita.
En la personalidad literaria de éste, se observan, bien definidas, dos épocas o períodos: aquél en que, pletórico de vida y de ilusiones, cultiva la literatura festiva, con todo el gracejo y donaire de su espléndida imaginación; y aquél otro en que, desengañado de las gentes, y del bajo descenso social, se esconde en el amor de los suyos, y en la veneración gratísima de Dios. De esta segunda etapa de su vida, son sus versos más hermosos, sus más vigorosas concepciones. La oda laureada en los juegos florales de Linares de 1901 con el premio de los príncipes de Asturias; la bellísima composición en honra de su Virgen adorada de Sierra Morena, la Santísima Madre de la Cabeza; el canto verdaderamente inmortal, en el jubileo de León XIII, de que antes se hacía mención; la oda, también laureada en el concurso de Jaén, del mes de octubre de 1901; todos ellos son monumentos de inspiración, obra del genio, que inmortalizan al que los escribe, y denotan capacidad y riqueza de sentimientos, en su autor.
* * *
Ya no está, Muñoz-Cobo, entre nosotros, entre los vivos de esta vida medrosa y fugaz. Murió con la muerte del justo, como mueren los cristianos, como mueren los de su extirpe, noble y caballerosa".
L. M. C.
Nota mía: El artículo se ilustra con una fotografía de la caricatura de HUSAR, realizada por Leal en 1903, que está en el gabinete de casa en Baños.
El Bisabuelo está enterrado en el cementerio municipal de Baños, procedente del Castillo, junto con su suegra, mi tatarabuela Catalina Josefa del Mármol Salido, que también estaba en el Castillo y su hijo Joaquín Muñoz-Cobo Jiménez, mi tio abuelo, traslado que se hizo por mi padre y de cuyas lápidas me encargue yo personalmente.
[1] Se llamaba el periódico “El Husar”, aludiendo a los húsares, nombre que recibieron los políticos afectos al Sr. D. Francisco Romero Robledo.




