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28 marzo 2007

RECUERDOS DE SEMANA SANTA. BAÑOS DE LA ENCINA






Mis recuerdos de la Semana Santa se remontan a 1948.Tenía yo 4 años y mi tía Concha me había apuntado a la Hermandad de San Mateo. Le había dicho que “quería ser del de las barbas” (“San Mateo San Mateo, si no me das un cucharrillo te aporreo” gritábamos los chiquillos, quizás con demasiada confianza,) y ese año fui Hermano Mayor. Según me contaron luego, me hicieron un cetro a mi medida. Tengo vagos recuerdos de la confección de la túnica morada y del cíngulo con borlas doradas, del cansancio del recorrido por aquellas calles empedradas “tirando” del cetro. Las Banderas grandísimas para mi estatura y el y el arca, en la casa y la fiesta del traslado

Mis recuerdos visuales y los olores, como a magdalenas recien ltraídas del horno en aquellas latas grandes y negras, los pestiños crujientes y las torrijas con la miel de romero y los hornazos (Ya el Condestable D. Miguel Lucas de Iranzo, en su Crónica, habla de los “fornazos”).

El Domingo de Ramos, había que estrenar, ropa generalmente, coincidiendo con el cambio de estación y el buen tiempo.

Me habían contado muchas cosas de la Semana Santa antes los pasos que había como el de La Verónica o de Jesús azotado por los sayones, y del Sermón de Jesús en la plaza desde el balcón del Ayuntamiento, y la bendición del Nazareno y la Virgen, que acudía a su encuentro y casi en un abrazo le limpiaba el sudor con el pañuelo y como las mujeres lloraban y todo Baños se unía en un aplauso emocionado. Eran auténticos Autos Sacraméntales.

Hoy queda el Desenclavamiento, que me sigue impresionando y en el que participaba de niño. Era la época de D. Manuel Álvarez Tendero, de feliz recuerdo, sin lugar a dudas el sacerdote que mas esplendor le dio a todas las celebraciones (Ternos completos de capa pluvial y dalmaticas, Darío con sotana y roquete rizado y los monaguillos, palio para el Santísimo, Cruz parroquial y ciriales, paños de hombros, incensarios, hisopos para el agua bendita, Monumentos al Santísimo Sacramento el Jueves Santo espectaculares, como el de la fotografía). Recuerdo aun sus palabras desde el pulpito, “que le quiten la corona de espinas y se le lleven a su madre, o los clavos que los dejen a los pies de la Dolorosa” y los mas pequeños, en una bandeja los llevábamos temblando y los mayores se los acercaban a sus pies. Y los golpes secos al quitar los clavos. Aún hoy me impresionan, al oírlos, así como el Cristo muerto en brazos de los hermanos llevándolo a la Madre y después al Santo Sepulcro.


La Cofradía del Santísimo, a la que pertenecían mi padre y mi hermano Luís, todo de blanco, sin capirote, que era como la principal y mas importante y que abría todas las procesiones. Mi padre recordaba que se tenían noticias de ella, por unas mandas, ya en el siglo XVII.

Recuerdo como el Viernes Santo subía, por la calle Santa María, la procesión del Santo Entierro al Cueto y la verdad es que hasta ser mayor no llegue a deducir la razón. No era otra que hacer estación de penitencia a la primitiva Iglesia Parroquial de Santa María del Cueto. Sería interesante estudiar si también en su recorrido por el pueblo, pasaba por las otras capillas o ermitas. Costumbre que siguió, por inercia, hasta los años ochenta y que se suprimió una vez que se modificó la plaza (en su traza actual) y las procesiones dejaron de rodarla.


La Semana Santa tuvo en Baños unos años muy difíciles. Casi seguro contribuyó a que estuviera a punto de desaparecer, el que algún párroco, tenía la idea equivocada de que la Parroquia era él y no los fieles con él; no atendía ni a tradiciones, ni a horarios y todo era correr y correr, porque tenía que irse a su pueblo, con la familia, a ver allí sus procesiones. Interrumpía las saetas y en vez de una procesión, a su ritmo, era una autentica carrera. Y si no se cuenta con las gente, con el pueblo, se daba la circunstancias que no había ni hombres para que sacaran los tronos.

Gracias a Dios y al buen hacer de otros muchos párrocos, y el entusiasmo y la entrega de los bañuscos, y muchas personas anónimas, la Semana Santa se fue reencontrando y volvieron tradiciones olvidadas y las túnicas a la calle (Hay que nombrar en honor de la verdad a dos grandes hombres de Baños D. Francisco Valle y D. Juan Garrido , que traían las telas de las diversas Cofradías a sus comercios y las entregaban a módicos plazos, para que no se quedara nadie sin tener su túnica, capa, insignias y capirote. Hay cosas, que quizás no se saben o se olvidan, pero que en un momento hay que decirlas, entre otras cosas por ser de justicia.


Se estableció el terno del cofrade, que fue mejorando, con capas, bandas, escapularios, medallas, fajines o cíngulos buscando una uniformidad. Y además se empezó a exigir un mayor respeto y comportamiento en las procesiones, con la idea, de que el hermano de una Cofradía, lo es durante todo el año y no, solo en el triduo de Semana Santa. Al mismo tiempo se pensó también en la mejora de los pasos de la Virgen de los Dolores, San Juan y Cristo, con renovación casi total.

La Virgen, del paso de palio al trono de andas plateado, repujado, con candelería, velas rizadas y flores blancas y Ella en el centro, recogida, pero mirándonos a todos, a sus hermanos, que con tanto mimo la llevan, y al capataz, a quien le canta con el alma en los labios, a quien le toca esas preciosas marchas procesionales, al pueblo de Baños, que con su mirada, con su oración, con sus lagrimas, la lleva en volandas, por sus calles, de la Iglesia, Plazuela, Carretera, La Cruz, Cuesta de los Herradores, Salsipuedes, Mestanza a la Plaza , o Visitación, Amargura, Ancha , Celada y otras por el Santo Cristo.

Cristo Crucificado, que majestuoso por las calles estrechas de nuestro pueblo, nos va abrazando a todos lo bañuscos o con la Cruz a Cuestas, llevado primorosamente por costaleros, en esa procesión de la mañana de Viernes Santo, que parece que el Señor va caminando por nuestras calles y plazas y se oye en la mañana, las voces del capataz animando, mimando a los costaleros, rezando en cada “levantá”.

San Juan, tan colorista de rojo y verde, renovó su paso con un precioso trono en madera repujada y pintada y los hermanos, se fueron multiplicando, con muchos niños en sus filas.

Del tambor que tocaba Bartolo, se pasó a la Banda de cornetas y tambores que la Hermandad de Cristo formó, con hermanos, que hoy es el orgullo de Baños, y emociona oírla y pone los pelos de punta y las lagrimas en los ojos en el toque a la salida de la Urna del Santo Entierro

Tema importante también son las saetas y pregones que por el desconocimiento y desinterés de unos y la desidia de otros estuvieron a punto de desaparecer, las primeras de nuestras calles y los segundo de nuestro templo. Desde aquella época de los años sesenta, en que casi se prohibieron, para no alargar las procesiones, los saeteros de Baños salían a otros pueblos donde los llamaban y mimaban, hasta hoy ha pasado mucho tiempo y poco a poco se volvió a lo nuestro a lo de siempre. Y se celebró de nuevo el Sermón de Jesús a las 5 de la mañana con sus pregones desde la balaustrada de la Iglesia, y se volvió o oir en la madrugada el

Soberano Redentor
el Padre Eterno me envía
a templar vuestra agonía
y vuestro sumo dolor.

Con Faustino, Alfonso, Dolores, Josefa, Federico o Pedro, sin dejar de recordar al gran maestro Antonio Céspedes “Laruta”, para terminar el último de los pregones, ya en la plaza, desde el balcón del Ayuntamiento, apuntando la mañana, con un cielo curiosamente tenebroso y aire fresco, cantando el Prendimiento

Martes Santo maldecía
que la noche no llegaba
él en su traición pensaba
mércoles siendo de día
así con Jesús hablaba.

Las saetas en la calle y en las plazas, en los balcones y ventanas y a pie de trono, cogidos los brazos por los hombros, para aunar las fuerzas y los sentimientos.

Los recuerdos son muchos mas y las personas y los olores y las gentes esperando las procesiones con sus puertas abiertas de par en par convidando a entrar a Cristo o a la Virgen, que no pasen de largo, para que se queden “Quédate Señor, que anochece”, les decían los discípulos de Emaus a Jesús y es lo le decimos todos, quedaros para siempre en nuestras casas y en nuestros corazones.

Hoy Baños está orgulloso de su Semana Santa. Este año estos y otros muchos recuerdos me acompañaran en esta Semana Santa, que viviré desde Tenerife, pero estaré en cada momento, en cada minuto, en cada calle, en cada saeta o cada marcha procesional, con nostalgia y con un gran amor a sus protagonistas, Cristo, La Virgen y San Juan y mi recuerdo y también mi oración para todos los participantes, que es todo el pueblo de Baños.
DMC.

Nota: Los álbumes de fotografías de Baños, Semana Santa incluida, los encontrareis en esta dirección, que os ofrezco.
http://picasaweb.google.es/banosdiego

25 febrero 2007

En memoria de la Hermana Mª Victoria


DESCRIPCIÓN DEL SANTUARIO Y CAMARÍN DEL SANTISIMO CRISTO DEL LLANO, DE BAÑOS DE LA ENCINA. ANO DE 1867.


“Forman un conjunto tan bello, sublime y encantador, que el visitante se cree trasladado fuera de las regiones de la tierra”

La Hermana Maria Victoria Cubero nos dejó hace unos días y como ya he dicho hace unos días, goza, para siempre, de la paz de Jesús Crucificado del Llano y forma parte del elenco de ángeles que con profusión encontramos en el Camarín, con la figura central del Cristo.

Bien conocía la Hermana, por las conversaciones con ella, el cariño de mi padre por el Santuario y esa especial devoción e interés con el Santo Cristo, que me trasmitió y no sin razón, pues soy descendientes directo de una hermana del Fundador, doctor D. Pedro García Delgado. Hablamos de este tema en muchas ocasiones, y en su memoria quiero darlos a conocer.

Mi tatarabuelo Joaquín, que tenía su casa morada, como señalan los documentos, en la calle Mestanza, frente al antiguo Cuartel, hoy en ruinas, fue el ultimo Patrono de Sangre y además ejerció como tal y en el “Expediente formado en la visita practicada a las fundaciones y Santuario del Santo Cristo del Llano, suscrito en Baños el 13 de abril de 1867”, el Visitador eclesiástico “no encuentra reparo en que se le concedan o reconozcan al Patrono de Sangre D. Joaquín Jiménez Pérez de Vargas, los derechos honoríficos que los Sagrados Cánones señalan en la parte y festividades que en aquel Santuario se celebren, a saber: el honor de incienso, de agua vendita, de candela y pan vendito, asiento de distinción, en el sitio que eligiere fuera del Altar y Mayor y por último el de llevar el Gayardete”. (sic)

En el citado documento del archivo diocesano, dirigido al Sr. Obispo de Jaén, por el Visitador Ldo. D. Juan José Forcada se hace una descripción del Santuario y Camarín, que por su interés se reproduce literalmente, y dice así:

“Se puede decir que la historia y vicisitudes de la rehedificación (sic) del Santuario del Sto Cristo del Llano extramuros de la Iglesia de Baños, dchos y obligaciones del Patronato y estado de decadencia de los mismos es el siguiente: D. Pedro García Delgado Canónigo que fue de la Sta Iga Catedral de Jaén, hace mas de dos siglos y sobre las ruinas de un santuario pequeño que se le denominaba el Sor de la Luz y con las licencias necesarias, rehedificó sacándola de cimientos una majestuosa fábrica de piedra labrada, compuesta en su parte del frente, de la Ig a o Santuario nombrado desde entonces del Smo Jesús del Llano sin duda por la grande y magnifica extensión que hace corona del cerro en donde está situada; detrás del dicho templo y formando poco saliente regular y uniforme en ambos lados, está a la dra la Sacristía y habitaciones del Santero y su familia, que son muchas y espaciosas; y a la izquierda, la hospedería con sus cuadras y aljibe. La fábrica de la Iga es en forma de cruz latina, espaciosa, de una vóveda (sic) o cañón seguido, con su media naranja en el crucero, adornada de pinturas al fresco de gran gusto y mérito, formando el Altar mayor o Presbiterio un plano de regular altura y dimensiones y adornado en la parte exterior del arco que da vista al camarín con marcos de pintura en cobre de sumo mérito y antigüedad. El arco que da vista al camarín desde la Iglesia en una construcción convexa a su interior y tan soberbio y bien acabado que no se le nota la menor raja, a pesar de ser todo moldurado a cincel formando labores con espejuelos de excelente y esmerado gusto; el resto del Camarín, forma una circunferencia perfecta, con su magnifica y regular cúpula, adornado todo de estatuas pequeñas y primorosas labores, de un merito majestuoso y excelente de todos los ordenes arquitectónicos, que forman un conjunto tan bello, sublime y encantador, que el visitante se cree trasladado fuera de las regiones de la tierra. La efigie del Sto Cristo del Llano ocupa sobre un pedestal de la misma fabrica y primor, el centro del Camarín en una Cruz de madera, desde qe la de plata rovada (sic) en 1859 y hayada a los dos o tres días, fue conducida a la Parroquia, en cuya Sacristía se conserva. El pueblo de Baños y los demás limítrofes, tienen a Este Sor una devoción y un entusiasmo, que raya en delirio; en efecto, no es menester mas que ver una sola vez a aquel Sor crucificado, en su misterioso y hasta poético Camarín, para qe no se olvide nunca”.

Hasta aquí la descripción de 1867, quizás desconocida. El Camarín es una joya, es una maravilla, hay que detenerse, recrearse, hay que verlo, pero sobre todo , hay que mirarlo y admirarlo, para darse cuenta de todo lo que encierra, es muy difícil describirlo y acertar en la explicación; es una gloria, un éxtasis, “un cielo”, como diría mi padre, pero un cielo al alcance de nuestra vista, de nuestra mirada, de nuestra mano, poético y misterioso, para trasladarte fuera de las regiones de la tierra, como lo describían en el siglo XIX.

Animo a todos, a entusiasmarse con el Camarín de Baños, a admirarlo, a respetarlo. D. Pedro García Delgado, ilustre hijo de Baños, otorga escritura de fundación, ante el escribano D. Francisco de Robres el 18 de diciembre de 1686 “por la mucha devoción que tiene a Jesús Crucificado del Llano”.

Que el pueblo de Baños y los demás limítrofes, tengan a este Señor una devoción y un entusiasmo, que raye en delirio y que como hace mas de 120 años, no sea menester mas que verlo una sola vez a aquel Señor Crucificado, en su misterioso y hasta poético Camarín, para que no se olvide nunca.

En estos momentos, el Santuario esta cerrado, por las obras de restauración. Estamos deseando , para que finalizadas las obras, se pueda admirar de nuevo.

[El documento ha sido publicado como primicia, en el nº 69 de “Bailén Informativo”, 2º etapa, diciembre de 2006]
DMC.

23 febrero 2007

MARIA VICTORIA CUBERO DEL POZO HA MUERTO

Me había quedado, en la misma puerta de entrada al Camarín. Estaba dándole vueltas y vueltas y ciertamente me daba miedo, me daba pánico tener que entrar para describir esa maravilla, ese “Cielo”. Por la dificultad de una acertada explicación, para poder entenderlo y también por sentirme incapaz por tanta grandeza, tanta complejidad y sobre todo por tanta belleza y tanta espiritualidad.

Y la mañana del día 16 de este mes de febrero, mi madre me dio la triste noticia de la muerte de la Hermana María Victoria.
Descanse en paz. En Navidad recibí su último correo desde Villa Pilar y me decía “Me quedé muy débil y tuvieron que ponerme sangre, además de la quimio. Espero mejorar, si así Dios lo quiere, acepto lo que El quiera”. Sin comentario.

He tenido la suerte de frecuentar su trato. En la enfermedad de mi padre le llevaba la Comunión, lo acompañaba, con gran consuelo, contrarrestando con otras actitudes nada cristianas. Le escribí desde Tenerife, dándole a ella y a la Comunidad, las gracias, por tantas atenciones espirituales y humanas y desde ese noviembre de 1998 seguí un contacto continuo. Recuerdo largas charlas en la mesa camilla de la entrada del Convento, de su conocimiento del pueblo y su preocupación y de las dificultades con la Junta de Andalucía por el concierto del Colegio, de algun problema económico, del trabajo pastoral en la Barriada y la Parroquia, y siempre el interés y su preocupación por mi madre al quedar sola y de otras muchas cosas.

Me llevó al Camarín, en varias ocasiones ¡Que bien describía su iconografía y cómo lo admiraba y conocía! En el mes de septiembre, pasados los Esclavos de 2004 me acompañaba a hacer unas fotos en el Camarín y la Hermana Mª Victoria quedó reflejada en uno de los espejos, como uno mas de esa multitud de Santos y Ángeles que lo decoran, junto al Cristo, como siempre.

Si. De nuevo seguiré con la descripción del Camarín, recordando a la Hermana Maria Victoria, con la seguridad, que seguirá muy presente en Baños de la Encina, pues no la podremos olvidar.

Ya descansa, para siempre, en la paz de Jesús Crucificado del Llano.

DMC.






04 febrero 2007





Una puerta, tambien del siglo XVII de ebastineria neomudejar, de una sola hoja, pero labrada en

23 enero 2007



RETABLO DEL SANTUARIO DE JESÚS DEL LLANO DE BAÑOS DE LA ENCINA



En el retablo tenemos tres lienzos originales. El central con La Santísima la Trinidad, Padre, con cetro, Hijo con la Cruz y Espíritu Santo en forma de paloma. Posan sus pies sobre la bola del mundo sostenida por ángeles; en una cartela, vemos en rojo una cruz y la corona de espinas y el anagrama de JHS, todo entrelazado.




A la derecha el lienzo la transverberación de Santa Teresa, con hábito, postrada de rodillas y con los brazos abiertos, un ángel por la derecha le pone una flecha, a la altura del corazón. Como uno de los atributos de su iconografía,( no aparece ni la pluma ni el libro), la paloma del Espíritu Santo, como fuente de inspiración. Nos dice ella en el capítulo 39 del Libro de la Vida, que “muchas cosas de las que aquí escribo no son de mi cabeza, sino que me las decía este mi Maestro celestial”.



A la izquierda la estigmatización de San Francisco de Asís. Se representa al Santo en oración, arrodillado y con las manos extendidas recibiendo los estigmas con rayos que parten del Cristo-serafín. Suele representarse , como en Baños, con el hermano León y la calavera y el libro, como atributos propios. El cuadro está muy oscuro, quizás por deterioro de los barnices y esta es la razón de publicar una fotografía en blanco y negro de los años sesenta.



En la foto (no muy buena) se puede ver cómo estaba el Altar Mayor y el Retablo, antes de la restauración. El retablo mayor se reconstruyó en su mitad inferior con lienzos de D. Francisco Cerezo Moreno los que representan en la calle derecha al Rey San Fernando, con Baños al fondo, y San Diego de Alcalá distribuyendo comida a un pobre, y en la izquierda, con obra de D. Bonifacio Gutierrez Fuentes, representan a San Pedro Apóstol y a de San José de Calasanz (copia de Goya), en la última comunión.

Sin duda estas escenas no corresponderían con la iconografía original del retablo, que fue destruido en 1936 al inicio de de la guerra civil, pero desde luego se trata de vidas ejemplares que han recorrido el camino de conversión y dignos se seguir su ejemplo. Sin embargo si están a tono con la idea del Fundador del Santuario.



Fernando Rey III el Santo, además de la tradición local, trasmitida hasta nuestros días, de que pudiera haber nacido en nuestro pueblo, si es cierto que estuvo en Baños y lo conquistó para la incorporación a Castilla y que además le otorgó patrimonio propio y término y ¡Qué término! Más de 70.000 hectáreas. (Carlos III al crear las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena, privó al pueblo de unas de 31.000 hectáreas con las que se crearon los nuevos términos de La Carolina, y Santa Elena, así como, Carboneros, las aldeas y Guarromán). Por eso aparece en el cuadro con el pueblo de Baños al fondo.



San Diego, de honda tradición en los descendientes del Fundador, dedicado a atender a los pobres, como era uno de los fines fundacionales.

San José de Calasanz, como ideario de la enseñanza y la formación. Aparecen unas mandas para costear al maestro, para que no solo instruya a los niños, sino que los acompañase a la Misa de domingos y fiestas de guardar, para que, estuvieran atentos y recogidos.



San Pedro, primer Papa de la Iglesia y además, el fundador D. Pedro García Delgadoestaba bajo su advocación y llevaba su nombre.

Cuando se procedió a su reparación, (se inicíó a finales de los años cincuenta) con muy pocos medios en todos los sentidos, se hizo una obra muy importante y sólo hay que comparar, un antes y un después, que las fotográias lo recogen, para comprender cómo se dignificó de nuevo el Santuario y el frontal, que enmarca el Camarín, que da cabida a Nuestro Padre Jesús del Llano.DMC.

[Fotos sacadas del Proyecto de Restauración de la Ermita del Cristo del Llano de Baños, por D. Esteban Fernández Navarro. Granada. Del propio archivo y otros datos de Juan Carmona Muela:”Iconografía de los Santos”.Madrid, 2003]


21 enero 2007

SANTUARIO DE JESUS DEL LLANO DE BAÑOS DE LA ENCINA
CUPULA CENTRAL






El crucero está dominado por la gran cúpula central en el que se ensalzan los atributos de la pasión, en ocho escenas separadas por estípites. Iniciaremos el recorrido, de frente al Altar Mayor, en sentido contrario a las agujas del reloj:
1ª Escena. Podemos llamarla de la Trinidad. El Espíritu Santo en forma de paloma, el Padre Eterno con amplios ropajes, sostiene en su rodilla derecha a Cristo yaciente que derrama su sangre sobre el Mundo. Sostenido por ángeles.

2ª Escena. La Virgen Dolorosa, arrodillada sobre una nube sostenida por profusión de ángeles traspasada por una espada.


3ª Escena. Un ángel sostiene el paño de la Verónica, con las tres impresiones del rostro de Cristo. Debajo dos angelillos trasportan la corona de espinas.



4ª Escena. Se ve al Arcángel San Miguel venciendo al maligno y encina del arcángel hay una cartela, que aún no se ha podido descifrar.

5ª Escena .Vemos ángeles y querubines portando la cruz entre nubes.



6ª Escena. Un ángel lleva la escalera, que sirvió para el Descendimiento, mientras que otro lleva la lanza, que atravesó el costado y la caña con la esponja, que le fue acercada a los labios, empapada en vinagre.
7ª Escena. Dos ángeles sostienen la túnica, sin costuras, mientras mas arriba, dos angelillos, parece jugar con los tres clavos y un martillo.

8ª Escena Un ángel coge la columna donde fue azotado y debajo otro sostiene los látigos de la flagelación, mientras un tercero porta la cartela con el I-N-R-I. (Jesús Nazareno Rey de los Judíos).


La cúpula descansa sobre pechinas pintadas con medallones con los cuatro evangelistas. San Mateo, San Marcos, San Lucas y San Juan. Cada uno con su correspondiente atributo iconográfico.



[Fotografías: algunas sacadas del Proyecto de Restauración de la Ermita del Cristo del Llano de Baños, por D. Esteban Fernández Navarro. Granada .]

18 enero 2007

1807. TRASLADO DE TIENDAS DE LINARES A BAÑOS POR LA SITUACION ECONOMICA.

En el Libro de Actas del Cabildo de Linares en su reunión de 13 de mayo de 1807, se señala que siendo la situación económica extremadamente grave “se habían cerrado varias tiendas, trasladándose algunas de ellas a Baños de la Encina”

XVI ITINERARIO FLAMANCO” A LA VERDE OLIVA” EN BAÑOS

El pasado día 30 de diciembre de 2006, se celebró dentro del XIV Itinerario Flamenco ”A la Verde Oliva”, la actuación de la cantante Rocío Segura acompañada a la guitarra por Manolito Herrera, en la sede del Partido Comunista de Baños de la Encina.
El itinerario esta patrocinado por la Diputación Provincial en su área de cultura y la Peña Flamenca de Baños “Antonio Laruta”.


En un salón abarrotado de socios de la Peña, amigos y aficionados, decorado con carteles alusivos a festivales y cantantes, se iniciaba el acto con la presentación del mismo, por Faustino Céspedes, hijo mayor del inolvidable Antonio Céspedes Nieto, “Laruta”, agradeciendo al Partido Comunista, por tener siempre sus puertas abiertas, a las actividades de la peña donde poder realizar estos actos y a todos los presentes por su presencia, señalando que esta noche íbamos a tener el gran honor de escuchar a una joven cantaora almeriense y por tanto “taranta”, como es Rocío Segura, que es uno de estos jóvenes talentos en el difícil arte del flamenco, pero a pesar de su juventud cuenta con numerosos premios, destacando por todo lo que representa la” Lámpara Minera” de la Unión en el año 2000.
Nos contó Faustino que su debut como cantaora lo hizo de la mano de un maestro de la guitarra como es Juan Carmona “Habichuela” en 1995. Ha actuado en el Teatro Albeniz de Madrid y ha efectuado varias giras por el extranjero, actuando en la Bienal se Sevilla, ha grabado varios discos y se puede decir que es una artista consagrada.
Manolito Herrara de Sevilla, tocaor de la vieja escuela, le acompaña y antes de dar paso a Rocío y agradecer a la Confederación de Peñas, el poder tener entre nosotros, tanto a Rocío como a Manolito, felicitó a todos el nuevo año.

Aplausos para Faustino se mezclaron con los que se ofrecieron a Rocío y Manolito al ocupar el escenario.

Rocío nos deleitó con sus cantes de levante, fandangos, granaina, seguidilla, mineras, tonás y un amplio repertorio demostrando su poderío en la voz, su modulación en el tono y su entrega total, lo que agradecimos todos los buenos aficionados con calurosos aplausos.

Es una pena, que la Peña Flamenca “Antonio Laruta”, de la que me siento orgulloso de ser uno de los socios fundadores, no tenga una sede estable facilitada por el Ayuntamiento, como pasa con todas las Peñas de la Provincia. En Baños, parece que el flamenco no está dentro de los parámetros de la cultura. Por favor no consintamos que esto tan nuestro, pueda desaparecer por la desidia de algunos, o lo que es lo mismo, por la falta de interés que le tienen al Flamenco.
DMC.

11 enero 2007

CUENTO DE LA ACEITUNA

Faustino Céspedes Nieto

Desde la atalaya de mis bastantes años he visto pasar y desaparecer las costumbres y tradiciones que me traen gratos recuerdos y al recordarlas me hacen sentir nostalgias de aquellas vivencias tristemente hoy desaparecidas que ocurrían siendo yo un jovencito con no mas de 10 ó 12 años.

Esto que a continuación relato ocurría en aquella época en cualquier pueblo de nuestra provincia de Jaén, tierra olivarera por excelencia, costumbres que mi abuelo vivía diariamente y adornándolas con su gran imaginación me contaba y tal como él hizo conmigo así lo cuento yo a vosotros, a todos los niños y jóvenes que no habéis podido disfrutar de aquella época en la que se jugaba con mas imaginación y hoy se juega con la videoconsola. Lo cuento con el deseo de que ya no es posible su recuperación, al menos no caigan en el olvido porque es una parte muy importante de nuestra historia y cultura.

Pues bien hace muchos años la recolección de la aceituna no se parecía en absoluto a la que actualmente se lleva a cabo en estos días. Y es que el proceso para bien o para mal cambia las costumbres y hasta la vida de las personas, haciendo que un trabajo agradable y ameno se convierta en rutinario y tedioso.

En aquella época todas las casas con gran extensión de olivares tenían a su servicio un “Manijero”, hombre de confianza del dueño de las fincas y que se encargaba de formar una cuadrilla para echar la temporada de la recolección. Mi abuelo fue manijero de una casa grande.

Estas cuadrillas estaban formadas por el mismo Manijero que dirigía las faenas y era buen conocedor de la ubicación de todas las fincas que tenían que recolectar.

Había también un Montonero que con aquellos artefactos de madera y alambre llamados “limpias” se encargaba de de separar el “ojin” y la tierra de las aceitunas. La “limpia” en su parte alta tenía un cajón de madera llamado “tolva” donde se vaciaban aquellas espuertas grandes de esparto llamadas “medias”.

A este hombre lo acompañaba un chiquillo que era su ayudante, el cual se situaba en la parte baja de la limpia donde se colocaba el esportón para que cayera la aceituna, pero las piedras y terrones que no se colaban entre los alambres iban a parar a las manos frías y enrojecidas por tanta pedrada del zagal, que como misión tenía la de quitar de la espuerta guijarros y terrones tantos como dieran de si sus hábiles manos y de vez en cuando dirigía una mirada hacia arriba para ver cuando el montonero abría la compuerta del cajón.

Estaban los “Vareadores” o “Varas”, hombres curtidos en las faenas del campo y que eran los encargados de vapulear con sus largos garrotes al árbol para que soltara su fruto y aquel que se resistía a que se lo quitaran por ser una oliva “terrosa”, recibía tal paliza de garrotazos que al final se quedaba sin fruto y sin hojas, que era la misión de las varas.

Las mujeres formadas por grupos de 3 ó 4 se situaban en cada oliva para recoger del suelo la aceituna que las varas previamente habían tirado.

A estos grupos de mujeres los acompañaba un chiquillo que a la voz de “espuerta” corría raudo a vaciar las esportillas de esparto llenas, en la “media” que se colocaba en medio de la “camá”, espacio de tierra que separa una fila de olivas de otra, que una vez llena un muchacho “medio pollo" se encargaba de trasportarla a la limpia.

El atuendo de estas mujeres lo componía, un refajo de tela gruesa, pañuelo en la cabeza anudado al cuello y cascaravitos de bellota en los dedos para medianamente protegerlos y para poder arrancar del barro las aceitunas que habían quedado clavadas.

No quedaba suceso que hubiera acontecido en el pueblo o aquellas novelas de Matilde Conesa, Pedro Pablo Ayuso y Matilde Vilariño, como Ama Rosa," Los hijos de Nadie", "El derechos de nacer" etc., que a través de la radio hacían llorar a moco tendido a toda ama de casa, que en grupos mas numerosos de los que componían la oliva, se reunían en casa de alguna privilegiada vecina, que por aquel entonces tenía la gran suerte de poseerlos un aparato de radio, para maldecir a aquellos energúmenos que a través de las ondas les hacían llegar sus maquiavélicas acciones y para compadecer a los héroes y heroínas que pasaban las ducas hasta que se descifraba el enigma de estos sucesos, por cierto siempre favorables a los ” buenos”, capitulo que al día siguiente se comentaba y juzgaba durante la jornada de recolección.

Pues bien esto era parte de la misión de aquellas cogedoras de aceituna, otra consistía en echar el pañuelo, acto que consistía en estar vigilante de cuando llegaba el dueño para quitarse el pañuelo de la cabeza y arrojarlo a los pies para que este se diera por aludido y recogiera la prenda con lo que se comprometía a invitar al día siguiente a la cuadrilla, invitación que consistía en media arroba de vino para los hombres y algunas gaseosas de aquellas de cierre de bola, que después los chiquillos recogíamos para jugar a las “bolas” o “canicas”, estas para las mujeres y algo de embutido de la matanza para pasar el trago.
La aceituna una vez limpia era envasada en “serillos” de esparto, labor que realizaban el montonero y su ayudante.

Una vez evasada se trasportaba al molino a lomos de yuntas de mulos que conducían los muleros, para su proceso de molturación y extraerle después de machacada con enormes rulos cónicos de granito y prensas de capachos ese oro liquido que llamamos aceite y que tan buen paladar deja cuando nos comemos un “cucharro” con pan de pueblo. El mulero solía ser un personaje algo bruto, digo yo, que sería por su continuo vivir al lado de las bestias y algo se le contagiaría de estas, que juraba en arameo, cuando alguno de estos animales hacia caso omiso a su voz de mando.

Un año de aquellos, como tantos otros, llegó al pueblo para la temporada de la aceituna una familia de la provincia de Sevilla, compuesta por el matrimonio, cuatro hijos y la abuela, madre del cabeza de familia, que era la encargada de preparar comida y talega para su hijo Ramón, para Isabel, mujer de este y para sus nietos Ramón, Manuel, José e Isabelita, la mas pequeña de esta familia temporera. Ramón padre, era un hombre que pasaba de los cincuenta, persona curtida por el sol y el aire de ese campo andaluz donde se ganaba la vida y sacaba a su prole adelante yendo y viniendo de aquí para allá para recolectar lo que el campo daba en cada época.
Hombre afable, respetuoso, aficionado a leer todo libro, periódico o escrito que llegara a sus manos, aprovechando el poco tiempo que tenía libre para dedicárselo a estos menesteres, porque según él decía, la persona culta siempre es mas libre, máxima que intentaba trasmitir e inculcar a sus descendientes.

Pero su mayor afición era el cante flamenco, que lo decía a las mil maravillas a pesar de ser un simple aficionado como él gustaba de llamarse. Según él, cuando le preguntaban si le gustaba mas el cante gran o el cante chico, repondrá siempre con la misma firmeza y convicción que no había dos tipos de cante, sino cante bien interpretado y ponía como ejemplo que un fandango "cantao" con sentimiento se puede comparar con cualquier oro tipo de cante y entonces salía a relucir esa afición y ese conocimiento cuando empezaba a explicar cuantos estilos de fandangos se cantan en Huelva. Muchos, decía, y todos con su sello propio, unos hablan de amores y desamores, otros de penas o alegrías, de vivencias diarias como la caza y otros muchos dedicados a la Virgen del Rocío que hablan de Marismas y Doñana y para apoyar esta teoría se entonaba y cantaba algún fandango como aquel que hablaba de un cazador de la época que con una escopeta “mora” tenía que buscar diariamente el sustento para su prole.

Sin cédula ni licencia
Soy un cazador furtivo
Sin cédula ni licencia
La liebre que se me arranque
De un tiro la dejo muerta
Aunque esté el guarda delante
.

O aquel otro que estaba dedicado a la Virgen y decía:

Andando
Contigo Reina del Cielo
Voy por el camino andando
Y cuando llego a tu ermita
Cantándote por fandangos
Te rezo Virgen bonita.

Y hablaba del Gloria y del Carbonerillo cantaores que habían marcado una época en el cante y que hicieron grande al fandango y entonces cantaba aquel del Niño Gloria:

Hablaba con las estrellas
Un loco en su desvarío
Hablaba con las estrellas
Y susurraba Dios mío
Cómo voy a vivir sin ella
Si era mis cinco sentíos.

Mi abuelo que también se tenía por un buen aficionado al Cante gustaba de charlas con Ramón y con algún miembro mas de la cuadrilla que por la noche, después de regresar y asearse un poco, se reunían en casa del Manijero, o sea en casa de mi abuelo para cobrar el jornal, y en torno a una botella de vino y un plato de aceitunas aliñas salía a relucir amigablemente, la eterna polémica de las preferencias.

A mí donde se ponga el Niño Marchena, por fandangos, no llega nadie, decía mi abuelo, a esto otro contertulio respondía, pues para cantar fandangos, como Pepe Pinto ninguno, con esos cantes que hacen llorar a las madres como ese que dice:

Desde la cuna
A mi Mare de mi alma
La quiero desde la cuna
Por Dios no me la avasalles
Que Mare no hay mas que una
Y a ti te encontré en la calle.

Y así entre trago y trago de vino y su correspondiente aceituna de tapa cada cual expresaba su preferencia hacia uno u otro cantaor.

A esto Ramón observaba y escuchaba a cada uno de los allí reunidos y cuando todos hubieron dado su veredicto flamenco carraspeó para llamar la atención de los presentes y con esa autoridad que le daba el tenerse por buen aficionado al cante y conocedor a través de lo leído, de este arte tan andaluz, medió entre la disputa y habló.

Escuchad: el aficionado al flamenco verdaderamente siente preferencia hacia uno u otro cantaor, pero el buen aficionado sabe coger de cada cantaor lo mejor que tiene y todos le gustan por igual y para terminar esta reunión voy a cantaros un fandango que me enseñó mi padre cuando esto que dice la letra verdaderamente ocurría:

Lo que había rebuscao
La guardia a mi me quitó
Lo que había rebuscao
Que van a comer esos niños míos
Si también me han espuntao
Los espárragos que he cogió.

Y así, de esta manera, después de haber dado buena cuenta de la botella de vino, del plato de aceitunas y haber dado cada uno su versión sobre el cante, se despedían con un ¡bueno señores hasta mañana Dios mediante! Y cada cual volvía a su casa para descansar y emprender al día siguiente la faena.
Baños de la Encina, 1 de enero de 2007
Faustino Céspedes Nieto

[Tengo hoy la gran satisfacción de alojar en mi Blogs, el relato de un entrañable amigo, amante de Baños y sus cosas y gran cantaor de flamenco, por algo es hijo del inolvidable, Antonio Céspedes “Laruta”, me refiero a Faustino y les dejo con su relato, que trascribo del manuscrito que me dejó .DMC]

22 diciembre 2006

FELIZ NAVIDAD 2006 Y AÑO 2007


Os deseo con este precioso cuadro, en restauración, del Nacimiento del Niño Jesús, de la bóveda del Santuario de Jesús del Llano de Baños de la Encina, una Feliz Navidad y año 2007.
Para todos los amigos, para todos los que abrís estas páginas, para los que no conozco, mi reconocimiento y mi agradecimiento. Por y para vosotros escribo.
Un abrazo para todos, con todo afecto.
Diego Muñoz-Cobo. 22.12.2006
(Estaré unos días sin publicar)

20 diciembre 2006


PADRES DE LA IGLESIA EN EL SANTUARIO DE JESUS DEL LLANO DE BAÑOS
SAN AMBROSIO 340-397


Ambrosio significa "Inmortal".
Este santo es uno de los más famosos doctores que la Iglesia de occidente tuvo en la antigüedad (junto con San Agustín, San Jerónimo y San León).

Nació en Tréveris (sur de Alemania) en el año 340. Su padre que era romano y gobernador del sur de Francia, murió cuando Ambrosio era todavía muy niño, y la madre volvió a Roma y se dedicó a darle al hijo la más exquisita educación moral, intelectual, artística y religiosa. El joven aprendió griego, llegó a ser un buen poeta, se especializó en hablar muy bien en público y se dedicó a la abogacía.

Las defensas que hacía de los inocentes ante las autoridades romanas eran tan brillantes, que el alcalde de Roma lo nombró su secretario y ayudante principal. Y cuando apenas tenía 30 años fue nombrado gobernador de todo el norte de Italia, con residencia en Milán. Cuando su formador en Roma lo despidió para que fuera a posesionarse de su alto cargo dijo: "Trate de gobernar más como un obispo que como un gobernador". Y así lo hizo.

En la gran ciudad de Milán, Ambrosio se ganó muy pronto la simpatía del pueblo. Más que un gobernante era un padre para todos, y no negaba un favor cuando en sus manos estaba el poder hacerlo. Y sucedió que murió el Arzobispo de Milán, y cuando se trató de nombrarle sucesor, el pueblo se dividió en dos bandos, unos por un candidato y otros por el otro. Ambrosio temeroso de que pudiera resultar un tumulto y producirse violencia se fue a la catedral donde estaban reunidos y empezó a recomendarles que procedieran con calma y en paz. Y de pronto una voz entre el pueblo gritó: "Ambrosio obispo, Ambrosio obispo". Inmediatamente todo aquel gentío empezó a gritar lo mismo: "Ambrosio obispo". Los demás obispos que estaban allí reunidos y también los sacerdotes lo aclamaron como nuevo obispo de la ciudad. Él se negaba a aceptar (pues no era ni siquiera sacerdote), pero se hicieron memoriales y el emperador mandó un decreto diciendo que Ambrosio debía aceptar ese cargo.

Desde entonces no piensa sino en instruirse lo más posible para llegar a ser un excelente obispo. Se dedica por horas y días a estudiar la S. Biblia, hasta llegar a comprenderla maravillosamente. Lee los escritos de los más sabios escritores religiosos, especialmente San Basilio y San Gregorio Nacianceno, y una vez ordenado sacerdote y consagrado obispo, empieza su gran tarea: instruir al pueblo en su religión.

Sus sermones comienzan a volverse muy populares. Entre sus oyentes hay uno que no le pierde palabra: es San Agustín (que todavía no se ha convertido). Éste se queda profundamente impresionado por la personalidad venerable y tan amable que tiene el obispo Ambrosio. Y al fin se hace bautizar por él y empieza una vida santa.

Nuestro santo era prácticamente el único que se atrevía a oponerse a los altos gobernantes cuando estos cometían injusticias. Escribía al emperador y a las altas autoridades corrigiéndoles sus errores. El emperador Valentino le decía en una carta: "Nos agrada la valentía con que sabe decirnos las cosas. No deje de corregirnos, sus palabras nos hacen mucho bien". Cuando la emperatriz quiso quitarles un templo a los católicos para dárselo a los herejes, Ambrosio se encerró con todo el pueblo en la iglesia, y no dejó entrar allí a los invasores oficiales.

El emperador de ese tiempo era Teodosio, un creyente católico, gran guerrero, pero que se dejaba llevar por sus arrebatos de cólera. Un día los habitantes de la ciudad de Tesalónica mataron a un empleado del emperador, y éste envió a su ejército y mató a siete mil personas. Esta noticia conmovió a todos. San Ambrosio se apresuró a escribirle una fuerte carta al mandatario diciéndole: "Eres humano y te has dejado vencer por la tentación. Ahora tienes que hacer penitencia por este gran pecado". El emperador le escribió diciéndole: "Dios perdonó a David; luego a mí también me perdonará". Y nuestro santo le contestó: "Ya que has imitado a David en cometer un gran pecado, imítalo ahora haciendo una gran penitencia, como la que hizo él".

Teodosio aceptó. Pidió perdón. Hizo grandes penitencias, y en el día de Navidad del año 390, San Ambrosio lo recibió en la puerta de la Catedral de Milán, como pecador arrepentido. Después ese gran general murió en brazos de nuestro santo, el cual en su oración fúnebre exclamó: "siendo la primera autoridad civil y militar, aceptó hacer penitencia como cualquier otro pecador, y lloró su falta toda la vida. No se avergonzó de pedir perdón a Dios y a la Santa Iglesia, y seguramente que ha conseguido el perdón".
San Ambrosio componía hermosos cantos y los enseñaba al pueblo. Cuando tuvo que estarse encerrado con todos sus fieles durante toda una semana en un templo para no dejar que se lo regalaran a los herejes, aprovechó esas largas horas para enseñarles muchas canciones religiosas compuestas por él mismo. Después los herejes lo acusaban de que les quitaba toda la clientela de sus iglesias, porque con sus bellos cantos se los llevaba a todos para la catedral de Milán. Sabía ejercitar su arte para conseguirle más amigos a Dios.
Este gran sabio compuso muy bellos libros explicando la S. Biblia, y aconsejando métodos prácticos para progresar en la santidad. Especialmente famoso se hizo un tratado que compuso acerca de la virginidad y de la pureza. Las mamás tenían miedo de que sus hijas charlaran con este gran santo porque las convencía de que era mejor conservarse vírgenes y dedicarse a la vida religiosa (Él exclamaba: "en toda mi vida nunca he visto que un hombre haya tenido que quedarse soltero porque no encontró una mujer con la cual casarse"). Pero además de su sabiduría para escribir, tenía el don de poner las paces entre los enemistados. Así que muchísimas veces lo llamaron del alto gobierno para que les sirviera como embajador para obtener la paz con los que deseaban la guerra, y conseguía muy provechosos armisticios o tratados de paz.
El viernes santo del año 397, a la edad de 57 años, murió plácidamente exclamando: "He tratado de vivir de tal manera que no tenga que sentir miedo al presentarme ante el Divino Juez" (San Agustín decía que le parecía admirable esta exclamación).
Se le representa, como en el cuadro del Santuario de Baños, sentado, maduro, barbado y revestido con los hábitos episcopales, como la capa, gran roquete, mitra y pectoral, con un libro sobre la rodilla derecha y pluma en la mano y otra apoyada sobre una mesa con tintero y unos libros.DMC

[Fotografías del Proyecto de Restauración de la Ermita del Cristo del Llano de Baños, por D. Esteban Fernández Navarro. Granada. Ver “Iconografía de los Santos de Juan Cardona Muela., Edic.


PADRES DE LA IGLESIA EN EL SANTUARIO DE JESUS DEL LLANO
DE BAÑOS.
SAN GREGORIO MAGNO (540-604


Papa y Padre de la Iglesia .San Gregorio Magno es el cuarto y último de los cuatro originales Doctores de la Iglesia Latina. Defendió la supremacía del Papa y trabajó por la reforma del clero y la vida monástica.
Combatió la herejía nestoriana. Hizo contribuciones claves a la cristología.
Nació en Roma alrededor del año 540, hijo de Gordianus, un senador influyente que llegó a renunciar al mundo y ser uno de los siete diáconos de Roma, el Emperador Justino lo nombra, en 574, magistrado principal de Roma, cuando tenía solo 34 años.
Después de la muerte de su padre edificó siete monasterios, el último de los cuales fue en su propia casa en Roma, que se llamó Monasterio Benedictino de San Andrés. El mismo tomó al hábito monástico en el 575, a la edad de 35 años.
De vuelta de Constantinopla a Roma, el Tibet se desborda y provoca una oleada de peste, entre cuyas victimas está el propio Papa. San Gregorio es elegido, por aclamación popular nuevo pontífice, pero huye de la ciudad, pero en todo momento una columna de luz que baja del cielo lo sigue y es localizado y trasladado a Roma, donde el día 3 de septiembre, reinando el emperador Mauricio, san Gregorio fue consagrado nuevo papa y encabezo una procesión por las calles pidiendo el cese de la peste. Se cuenta que a la altura del mausoleo de Adriano, se vio como en ángel San Miguel envainaba su espada ensangrentada poniendo así fin a la peste.
Entre sus obras destacan los Diálogos y los Comentarios al Libro de Job, conocidos también como Los Morales. Es artífice de importantes reformas en la liturgia y en el canto que lleva su nombre.
En cuanto a los atributos, como Padre de la Iglesia lleva pluma y libro, pero el atributo que mejor la identifica es la paloma blanca cerca de su yodo, cuyo origen esta en las Homilías a Ezequiel, cuando confiesa que si en un principio no entiende al profeta, lo entiende de repente cuando se halla entre sus fieles, porque” lo que os enseño los aprendo entre vosotros. Os lo confesaré hijos míos: la mayor parte de las veces oigo en mis oídos lo que os digo en el mismo momento en que os lo digo…, cuando lo entiendo es por el don de Dios que me viene por medio de vosotros”.



En cuanto a la representación, como en el Santuario de Baños viste hábitos pontificales rojos, con tiara de tres coronas y una paloma a su izquierda, pluma en su mano derecha y tintero y otra pluma en la mesa y sobre el brazo del sillón, donde está sentado, un libro abierto.
Murió el 12 de Marzo del 604.
DMC
[Fotografías del Proyecto de Restauración de la Ermita del Cristo del Llano de Baños, por D. Esteban Fernández Navarro. Granada. Ver “Iconografía de los Santos de Juan Cardona Muela., Edic.Itmo Madrid. 2003.]

18 diciembre 2006


PADRES DE LA IGLESIA EN EL SANTUARIO DE JESUS DEL LLANO DE BAÑOS
SAN AGUSTIN 354-430



Obispo de Hipona. Uno de los cuatro doctores originales de la Iglesia Latina. Llamado "Doctor de la Gracia". Su Fiesta: 28 de agosto Patrón de los que buscan a Dios, teólogos, imprenta. Aparece frecuentemente en la iconografía con el corazón ardiendo de amor y entrega total por Dios, y repetía esta frase tan bonita y tan honda “Nos has hecho para ti, Señor, y nuestro corazón estará insatisfecho hasta que descanse en ti"
Nació en Tagaste, cerca de Cartago (África) el año 354; en una juventud profesó el maniqueísmo durante nueve años. Su madre Santa Mónica, lloraba apenada por la actitud de su hijo hasta que una noche tuvo una visión en la que un joven le decía “Ten seguridad de que donde tu estés estará él. En Milán conoció a san Ambrosio y angustiado por las dudas leyendo a San Pablo su “Epístola a los romanos” se convirtió y fue bautizado en el cristianismo en el año 387. Vuelto a su patria, llevó una vida dedicada al ascetismo, y fue elegido obispo de Hipona, en el año 395 y allí murió, durante el Asedio de los vándalos, en el año 430
De su producción literaria hay que destacar La Ciudad de Dios y Las Confesiones, autobiográfica, escrita hacia el 400 y constituye la fuente principal de su iconografía. A finales del siglo XII nace la leyenda del encuentro con el Niño Jesús en la playa cuando éste intenta introducir el agua del mar en un hoyo con ayuda de una concha. San Agustín le dice que es tarea imposible, a lo que el Niño le replica que no menos que encerrar el misterio de la Trinidad en un razonamiento humano como es un libro. (En Baños aparece con dos libros De Trinitate).
Durante treinta y cuatro años, en que ejerció su ministerio, fue un modelo para su grey, a la que dio una sólida formación por medio de sus sermones y de sus numerosos escritos, con los que contribuyó en gran manera a una mayor profundización de la fe cristiana contra los errores doctrinales de su tiempo. Está entre los Padres más influyentes del Occidente y sus escritos son de gran actualidad. Sus restos mortales se veneran en la Basílica de San Pedro (Pavía, Italia).


El cuadro del Santuario de Baños de la Encina San Agustín está sentado con una pluma en la mano derecha y el corazón ardiente en la izquierda (Según Molano [“De Historia SS. Imaginum”.Lovaina 1570] es un atributo extraído de los comentarios de san Agustín al capitulo 23 de Proverbios “Dame , hijo, tu corazón, y que tus ojos hallen deleite en mis caminos” (Pr.23.26) con la mirada a su derecha, revestido de capa blanca y roja en su interior y alba o gran roquete con encaje primoroso, sobre el pecho una cruz pastoral con piedras. Sobre la mesa la mitra episcopal y los libros” De Trinitate”.
DMC.
[Fotografías del Proyecto de Restauración de la Ermita del Cristo del Llano de Baños, por D. Esteban Fernández Navarro. Granada. Ver “Iconografía de los Santos de Juan Cardona Muela., Edic.Itmo Madrid. 2003.]